Inicio Autores Publicaciones por Gengar-sensei

Gengar-sensei

5 MENSAJES 0 Comentarios
De día, un profesional e hijo ejemplar. De noche, un comedor compulsivo de doritos y fanático de anime sin historia y peliculas de zombies de clase B. Eso explicaría las ojeras. Preguntale lo que quieras de Pokémon, te responde todo.

Pokémon Gold, Silver y Crystal: la secuela perfecta

0

¡Buenas tardes a todos! Haciendo la seguidilla de las entregas principales de la saga Pokémon, hoy es el turno de Oro y Plata, que vieron la luz a mediados del 2000 y eran la continuación de la historia presentada unos años antes en las entregas Azul, Rojo y principalmente Amarillo (detalle que explicaremos más adelante). El éxito que representó la primera generación disparó las alarmas de la necesidad de una nueva entrega pero totalmente fresca (y ya no una nueva edición de lo que habíamos jugado, como era el caso de Amarillo). Lo más interesante resultó ser el concepto de una secuela que podía existir sin la necesidad de haber jugado el título anterior, pero que obviamente si ya la habíamos jugado, nos presentaría una experiencia mucho más rica. Vamos allá.

¿El pibe ahora lleva la gorra para atrás? ¿Necesitábamos esta secuela? Y otras preguntas…

La historia se desarrolla tres años después de la primera generación. Si es la primera vez que jugamos se nos presentará un texto introductorio donde despertamos al Profesor Oak, quien nos resume todo el choclo de qué función cumplen los pokémon en el mundo. Ahora bien, si no es la primera vez que jugamos, nos va a sorprender que se nos pregunta qué día y hora es. Esta función de un reloj interno se estrenó acá y fue uno de los tantos agregados que modificaba la experiencia de juego mejorando la calidad del mismo. En breve vamos a llegar a eso y demás mejoras.

En la historia ocupamos el lugar de Gold, un joven que vive en New Bark Town junto a su madre y aspira a conseguir su primer pokémon para recorrer la región donde vive (y que aún no conocemos) llamada Johto. El parentesco con Red es evidente, además de la paleta de colores y la similitud de sprites, éste lleva una gorra pero hacia atrás.

Toda la vida Cyndaquil. No sé vos…

Tras salir de nuestra habitación (el inicio de todas éstas aventuras), nuestra madre nos da un pequeño aparato llamado PokeGear, que hace las veces de teléfono, mapa, agenda y radio (opciones que en la primer entrega casi ni soñábamos). Tras ir al laboratorio de la eminecia de esa región, el Profesor Elm, se nos da a elegir un pokémon inicial de los tres disponibles: Chikorita (planta), Totodile (agua) y Cyndaquil (fuego).

La idea es sencilla. Nos toca recorrer la ruta hasta llegar a la casa del Sr. Pokémon, quien está reunido con el Profesor Oak y recibir un huevo pokémon (otro elemento nuevo del que nos explayaremos en breve). Todo marcha excelente hasta que recibimos la terrible noticia de que un joven sospechoso ha robado uno de los pokémon del Profesor Elm. Para peor, en nuestro regreso lo debemos enfrentar y derrotar. Al llegar a nuestro pueblo informamos a la policía que se trata de Silver (quien hará las veces de rival nuestro). Tras superar este momento, Elm nos pide que nos quedemos con el pokémon que hemos elegido y, tras un breve turorial básico de juego, somos libres… en cierta medida. Podremos recorrer la nueva región y además atrapar las 100 nuevas especies autóctonas que no pudimos conocer en las entregas anteriores y que se suman a la pokedex.

La historia es una secuela excelente. Entre varias cosas que ya veremos vamos a descubrir que en estos tres años sucedidos tras la derrota del Equipo Rocket a manos de un joven de Kanto (nosotros en el juego anterior), la organización criminal ha quedado diezmada y el Jefe está desaparecido. Entre los planes desesperados del Equipo Rocket de dar con el Jefe, los súbditos realizarán diferentes medidas terroristas para cumplir su plan, desde cortar las colas de los Slowpoke de la cueva, alterar la frecuencia de radio para que los Magikarp del Lago de la Furia evolucionen agresivamente en Gyarados, hasta sabotear las comunicaciones para ampliar la señal y lograr que Giovanni pueda responder el pedido de auxilio. A su vez nos enteraremos de detalles más oscuros, como que nuestro rival Silver es nada menos que el hijo del Jefe Rocket.

El juego además nos presenta una chance única. Podemos regresar a Kanto tres años después de haber estado ahí por última vez. Podemos seguir los pasos de Red y enfrentar nuevamente a los Líderes de Gimnasio y Alto Mando que en su momento fueron el mayor desafío. Pero el misterio más grande es dar con el paradero de aquel niño que derrotó al Equipo Rocket y saber dónde está, pues muchos afirman que se exilió al punto más alto de alguna montaña. ¿Sirve esto para justificar que es una secuela? Sí y no.

Donphan y Skarmory fueron los culpables de mi amor por Plata. Eso y Lugia.

Porque en éstos tres años Kanto ha cambiado mucho. Algunos Líderes de Gimnasio ya no ocupan su puesto. Algunos lugares que recorremos han sufrido un cambio y para colmo, algunos Legendarios que habíamos atrapado en las entregas de la primer generación ya no se encuentran disponibles. Con esto se nos plantea un desafío  más: ¿Cómo carajo llenamos la Pokédex si no podemos atrapar a los 251? Bueno, en cierta medida el juego mantiene la exclusividad de ciertos ejemplares en comparación con la otra entrega (así como vimos en la nota de Rojo, Azul y Amarillo) donde será necesario tener la otra entrega (o un amigo que acepte intercambiarnos los faltantes). Pero aún así, vamos a analizar sobre esos que no podremos encontrar en el siguiente punto.

Explotando las capacidades de la consola y el cartucho

En esta ocasión, el juego explotaba con creces la paleta de colores de la consola, dándonos una excelente presentación de los escenarios y los personajes, dejando atrás las paletas azuladas, rojizas y mixtas que habíamos conocido antes. La música ya no resultaba tan cortante al oído, las melodías eran mucho más armónicas y encajaban perfectamente con el lugar que estuviéramos caminando. Desde una cueva hasta un templo, nos dejábamos envolver y rápidamente estábamos dentro del juego. El juego además hacía gala de nuevas funciones que presentarían un cambio terrible en el juego. Se instaló el sistema de diversidad sexual en los pokémon siendo ahora, salvo contados casos, divididos entre machos y hembras (cosa que en la primera generación sólo pudimos ver en los Nidoran). Esta función permitía dar con otro elemento nuevo llamado Crianza, donde tras dejar en la guardería uno de cada sexo, recibiríamos la noticia de que ambos habían puesto un huevo donde podíamos, entre tantas cosas, recibir un pokémon variocolor. ¿Qué es eso? Una variante de colores de un mismo pokémon (por ejemplo: si Gyarados es azul, su versión variocolor o shiny es roja). Imaginen eso para los 251 pokémon conocidos hasta el momento.

Pero volviendo al tema, ¿qué pasaba con esas criaturas que habían quedado en nuestro cartucho anterior y ahora no podíamos encontrar? El juego permitía una conexión entre ambas generaciones, nuevamente a través del cable link, en una función llamada Máquina del Tiempo. A través de ésta (y siempre respetando que había excepciones como mandar pokémon o ataques nuevos a la generación anterior) nos permitíamos completar la pokédex de Johto, con los Legendarios e Inicales de Kanto. Sin duda, un gol de media cancha.

¡Mirá esas luces prendidas, chabón!

Las novedades no terminaban ahí. El sistema ahora disponía de un reloj que podíamos configurar acorde a la hora en que jugáramos, permitiendo disfrutar del día o la noche y teniendo una paleta de colores para ambos casos. Durante el día el juego era normal, pero durante la noche todo se oscurecía y las luces de las casas se prendían.

Esto no era solamente algo estético, había pokémon que sólo aparecían e incluso evolucionaban dependiendo del horario en el que jugáramos. A ésta función se le agregaron los días de la semana, función que principalmente tenía peso en algunas tiendas donde los vendedores ofrecían sus productos dependiendo del día que fuera. Por último, el Pokegear (ese aparato que llevábamos como reloj) incluía además un sistema de radio y teléfono. Mientras que la radio nos permitía sintonizar programas y estaciones que servían de guía y a modo de premios al azar para recibir objetos exclusivos, la función teléfono nos permitía estar en constante contacto con nuestra madre, profesores y hasta entrenadores, ya sin ser necesario viajar hasta un lugar. Esto permitía también que, tras cierto tiempo, entrenadores ya derrotados pudieran contactarnos para pelear nuevamente, función que conoceríamos más adelante gracias al VS Seeker.

Otro cambio significativo fue la introducción de dos nuevos tipos de pokémon: Acero y Siniestro. Esto modificaba el esquema de debilidades y permitía que Steelix, Skarmory, Umbreon y Sneasel, entre otros, tuvieran mayor participación en los combates. Los pokémon ahora podían sufrir una enfermedad llamada Pokérus, un virus que beneficiaba al portador y era rápidamente contagioso mejorando los EVs y características de combate.

Acorde al Bonguri que lleváramos, y tras esperar 24hs, Kurt nos preparaba una pokebola especial con distintas características relacionadas al pokémon que quisiéramos atrapar.

En el apartado técnico, a las pokebolas que conocíamos se les agregaron nuevos tipos que no podían ser compradas pero que se recibían de parte de Kurt, un artesano, siempre que le llevaras algún Apricorn o Bonguri del color necesario: Rapidball si es blanco, Levelball si es rojo, Lureball si es azul, Heavyball si es negro, Loveball si es rosa, Friendball si es verde y Moonball si es amarillo. Además, ahora podíamos saber cuánto faltaba para que nuestros pokémon subieran de nivel gracias a una pequeña barra azul visible en combate. Por último, la mochila recibió una importante modificación: los objetos ahora se distribuían en distintos bolsillos permitiendo que accediéramos más rápido a ellos.

Lo que pasó en el DayCare, quedó en el DayCare…

Continuando con el asunto que dejamos más arriba sobre los huevos pokémon, ahora se incluyó un sistema de crianza distinto al de la primera generación. En la guardería ya no dejábamos solamente un pokémon para que subiera de nivel sino que podíamos dejar dos.

Y si por esas casualidades dejábamos un macho y una hembra de la misma especie (dado que ahora a casi todos se les podía asignar un sexo), recibiríamos la grata sorpresa de que Cupido había pasado volando y ambas criaturas… ¡habían tenido un huevo! ¿UN HUEVO? ¿Y SI DEJÉ DOS GROWLITHE QUE SON PERROS Y ME DICEN QUE PUSIERON UN HUEVO ME SALE UN PERRO DEL HUEVO? Capo, media pila. Es un juego, y creeme que hay cosas más raras en éste mundo. Por ejemplo: ¿alguien sabe cómo dan a luz los tiburones? ¿No? Bueno, SEGURO jamás se lo preguntaron así que métanse en Google y busquen, acá los espero.

Pika chu pi ka chu pikapika!

El que un pokémon saliera del huevo nos abría un abanico de posibles variaciones (entre ellas que saliera Shiny) o incluso que pudiéramos dar con una preevolución, es decir, un pokémon bebé. ¿PERO CÓMO UN POKÉMON BEBÉ SI TODOS SALEN DE LOS HUE… ¡PAF! Los pokémon bebé o preevoluciones fueron nuevos conceptos que venían a dar una etapa previa a pokémon que ya conocíamos. Así, Pichu era la etapa previa de Pikachu, Magby evolucionaba en Magmar, Elekid en Electabuzz, Smochumm con Jinxy la perra seguía y seguía...

El juego cosechó un nivel de ventas increíble y recibió puntajes elevados en distintas revistas especializadas. La secuela definitivamente se había adaptado bien, presentaba herramientas que facilitaban el juego y además le agregaban un gusto especial. Pero la llegada de una nueva consola portátil de Nintendo se dibujaba en el horizonte, y el cartucho y la Gameboy Color aún podían exprimirse un poco más (exprime cada –centavo- byte). Por eso, y repitiendo el –afano- furor de la edición Amarillo, se presentó en 2001…

Pokémon Cristal: de nuevo las ediciones exclusivas.

Las mejoras que presentó Cristal sin duda sentaron las bases de las entregas futuras (¡»Sentaron las bases» tiré! Chau, soné re inteligente seguro).

A diferencia de lo que se creyó cuando se anunciaba una nueva entrega, la misma no sería una variante relacionada a la serie televisiva. En éste caso seguíamos en el lugar de Gold. Pero la trama variaba levemente presentando más mejoras gráficas o zonas por explorar que una historia distinta. En la portada ya no teníamos un tercer Legendario (como se vería a partir de la tercer generación) ni un Inicial (como fue con Pikachu). Acá contábamos con Suicune, un perro Legendario que hacía las veces de Legendario exclusivo, pero con una diferencia: en las entregas anteriores, él junto a los otros dos perros (Raikou tipo eléctrico y Entei tipo fuego) podían ser capturados. Eso sí, con mayor esfuerzo pero en un arco exclusivo.

Si quizás la idea de un Legendario que ya podíamos atrapar antes no resultaba muy llamativa, el juego nos dió un nuevo misterio a resolver (que se dejaba ver en la presentación): las Ruinas Alfa y los Unown, unas criaturas con 26 formas posibles donde cada una representa una letra del abecedario. En este caso podemos sacar nuestro lado Indiana Jones y recorrer templos antiguos con rompecabezas cuyas formas asemejan pokémon ya extintos. Tras cumplir distintos requisitos encontraremos mensajes escritos por ellos mismos. Además, desbloqueamos una tarea secundaria: completar la Pokedex Unown, objetivo que no nos dará ninguna recompensa útil más que la posibilidad de imprimir el abecedario a través de la Gameboy Printer (si es que la teníamos, pero a ver… nacimos acá en Argentina. Esas cosas jamás llegaban). Finalmente la radio tomaba en éste caso un peso significativo. Pese a que no pudiéramos verlos al principio, los Unown se comunicaban a través de onda y la radio nos permitía escucharlos hablando (trivialidades como la inflación del pokepeso, el índice de delincuencia del Equipo Rocket, entre otras).

El diseño sería cambiado en el Remake de 2009.

El juego sumaba por primera vez la posibilidad de elegir a una entrenadora, cuyo nombre era Cristal, que contaba con su respectivo sprite y miniatura. De ésta manera se apuntaba a una inclusión de las chicas que quisieran sumarse a la franquicia y hacerlo con un personaje que las representara. Ésta función se mantendría en las siguientes entregas de la saga, permitiendo más adelante la customización de ambos personajes en cuanto a ropa en un comienzo, y finalmente en otros rasgos como piel, cabello, ojos y gestos.

Una de las mejoras que se pudo ver y llamó la atención de todos fue que los sprites ahora ya no eran estáticos. Tanto al salir de la pokebola como cuando los revisábamos en el equipo, éstos tenían una pequeña animación que duraba los primeros segundos (movían la cabeza, los brazos, piernas o cola). La función era meramente gráfica y volvió a repetirse en la tercer generación pero únicamente en la edición Esmeralda. Posteriormente con el salto de la Gameboy Advance a la Nintendo DS se retomaría la idea.

El juego incluyó, entre otras áreas, un nuevo desafío que no sumaba a la historia pero que agregaba horas de juego: la Torre Batalla. El mismo es un edificio donde podremos enfrentar a distintos entrenadores eligiendo diferentes modos de combate. El mismo fue el inicio de una etapa nueva en la franquicia. Sí, estoy hablando del juego competitivo. Ya no era simplemente Terremoto todos los turnos sino que nos pedía usar la cabeza y armar estrategias varias para salir victoriosos. La función de Torre Batalla se repetiría nuevamente en las siguientes entregas, recibiendo en ésta entrega objetos para mejorar los EV de tus pokémon.

Todo esto tuvo un precio a pagar, y es que si bien las entregas Oro y Plata pudieron ser jugadas (pero no tan disfrutadas) en Gameboy corriente, Cristal obligatoriamente funcionaba en la versión Color de la consola.

¿Heartgold y Soulsilver?

Al igual que en el caso de la primer generación, primeramente con Rojo Fuego y Verde Hoja y con Let´s go Eevee/Pikachu luego, Johto contó con un remake en el año 2010. El mismo fue colocado en la cuarta generación, pese a que si bien no estaba ambientado en las entregas Diamante/Perla/Platino, compartía el motor gráfico y la consola del momento: la Nintendo DS. El motivo por el cual éste título no salió en Gameboy Advance resulta comprensible. Ésta consola tenía ya varios títulos principales (los remakes de Kanto y la tercer generación en sí: Rubí, Zafiro y Esmeralda) y no vería la luz hasta pasada la cuarta generación a estrenar.

Nadie se resiste a tus encantos, mi amado HGSS

En estos remakes repetimos la historia de Gold y su deseo de cruzar Johto con la ayuda del Profesor Elm. El Equipo Rocket mantiene el plan de vender colas de Slowpoke, evolucionar pokémon y contactar al desaparecido Jefe con el fin de continuar operando como banda criminal. Nos volveremos a topar con Silver y recorreremos Kanto nuevamente. En resumen, lo mismo de antes. O tal vez no.

Dado que no hubo remake de Pokémon Cristal, todo el arco histórico ahora se repite en ambas entregas sin necesidad de una tercera. Eso nos permite disfrutar esa historia en un mismo cartucho. La entrenadora femenina ahora tiene un rediseño y otro nombre, Lyra, quien además es la hija del Profesor Elm. Pero más allá de obvias mejoras o cambios estéticos que pudiera haber tras un período de 10 años entre el juego y su remake, el mismo entregó dos funciones increíbles que catapultaron la venta del juego hasta convertirse en uno de los mayores éxitos de la marca.

¡No pares, sigue Cynda!

En primer parte se agregó el Pokémon Acompañante, una función que solo probamos en Pokemon Yellow, donde nos acompaña fuera de nuestra Pokeball uno de los 493 Pokémon que tengamos en nuestro equipo. Sí, 493. Tanto si quisiéramos a Cyndaquil, como a Gengar, como incluso a Diglet, el juego le permitía a éste salir de la pokebola e interactuar constantemente con nosotros. Si bien ésta función se repitió anterior y posteriormente en casos muy pero muy escasos, ésta era la primera vez que nuestra criatura favorita nos podía seguir por las rutas.

A medio camino entre un Personal Trainer y un Tamagotchi.

La segunda parte fue un pequeño dispositivo llamado PokeWalker. El mismo, que se conectaba de manera inalámbrica a la consola, permitía transferir al aparatito un pokémon que tuviéramos con el fin de convertirlo en una mascota virtual. Eso no es lo único, dado que además, mientras más caminábamos con el Pokewalker en nuestro bolsillo y un pokémon en él, desbloquearíamos nuevos objetos, pokémon y hasta objetos, pero principalmente ayudando a subir de nivel a nuestro compañero.

Pokémon HeartGold y SoulSilver fueron, junto con los remakes de tercera generación, de aquellas entregas con una historia que ya habíamos visto, pero que nos permitía disfrutar de ella como si fuera totalmente nueva.

Rompiéndonos los cuernos con Celebi

Al igual que con Mew en la primer generación, Johto nos presentaba un pokémon exótico que  no aparecía de manera salvaje y que volvería a ser foco de cuanto rumor pudiera decirse. En éste caso la víctima era Celebi, un pokémon tipo planta y guardián del encinar. El rumor era delicioso en todas sus variantes, desde que debíamos usar un mechero para incendiar el bosque hasta vincularlo con el Equipo Rocket. Y es que las piezas por separado encajaban. Celebi era un guardián de los bosques y viajero del tiempo, y en el encinar había un pequeño santuario. Las piezas calzaban, de no ser porque no tenía relación alguna.

Lo que soñamos de pibes para poder ver esto. Casi lo mismo que Mew pero en color verde.

Celebi tuvo su forma “ilegal” de ser capturado mediante un glitch llamado Huevo Celebi. No obstante, su distribución en el mercado japonés es la que nos compete en este momento. Al parecer, en la presentación del juego Cristal, los jugadores podían acceder a un objeto llamado GSBall, una pokebola dorada con las letras GS grabadas. Este objeto de evento lo recibíamos a través del Centro Pokémon mediante el Pokémon Mobile System GB, un servicio pago que permitía conectar la consola y el juego a un teléfono celular con el fin de combatir e intercambiar, y que existió hasta 2002. El tema es que mediante éste proceso adquiríamos el objeto que debíamos llevar a Kurt, el creador de Pokeballs. Tras un análisis de la misma, el Enciar se alborotaba y, colocando la GSBall en el santuario, un Celebi nivel 30 aparecía frente a nosotros. Japón una vez más rompiendo nuestras ilusiones.

En las siguientes entregas Celebi no sería tan complejo.

Curiosidades:

Dado que hablamos de una secuela ambientada 3 años después, hay variedades significativas en los escenarios (algunos puzzles como el gimnasio de Lt. Surge o Calle Victoria fueron resueltos). Los pokémon Legendarios ya no se encuentran libres. Mientras el volcán de Isla Canela destruyó la isla, la Cueva Celeste (donde residía Mewtwo) sufrió un derrumbe.  Otras zonas inaccesibles ahora son la Zona Safari, Silph S.A. y el museo de Ciudad Plateada.

Justo por este motivo, es la única entrega de Pokémon donde podemos acceder a dos regiones (la actual y la correspondiente a Kanto).

GAME FREAK (empresa desarrolladora de  las entregas) había decidido que ésta fuera la conclusión de la historia y así finalizar con la franquicia tras esto. De ésta manera se lograba volcar a un cartucho las ideas que habían quedado pendientes en las entregas previas y cerrar la historia de Red y el Equipo Rocket de una vez.

Aún así, la entrega que pudimos conocer no fue la original. Existió una beta (que fue develada hace poco tiempo) donde encontrábamos diseños muy relacionados a los primeros 150 pokémon (incluyendo pre evoluciones, evoluciones y otros que se conectaban directamente).

Esta demo que se consideraba perdida tuvo su momento de fama en la SpaceWorld 1997, un evento temático de Nintendo donde se presentaban betas de distintas consolas y juegos, que abarcó del 21 al 23 de noviembre del mismo año. En ésta ocasión (y en pleno auge de la franquicia) el evento estuvo ambientado con la temática Pokémon siendo la atracción el estreno del Pokemon Snap y Pokémon Stadium. La SpaceWorld duraría hasta 2001.

Extrañamente la segunda generación no contó con fósiles para revivir como en Kanto. Por suerte, la idea fue recuperada en la siguiente generación.

Same no tan same, pero same al fin.

El escenario de la pantalla de título de ambas entregas (a excepción del título en sí, la sombra de Lugia bajo el mar y la de Ho oh en los cielos) es exactamente igual sólo que pintado de otro color.

Sacando el glitch correspondiente a Celebi (donde podíamos dar con él fuera del evento que lo activaba), la mayoría de los mismos suelen ser demasiado técnicos y afectan solamente a objetos y efectos de ataques u objetos (y no la posibilidad de pelear contra personajes ocultos). En cuanto a Celebi, él mismo podía ser capturado con mayor facilidad en las entregas virtuales para Nintendo 3DS.

Debido a un problema de configuración en algunos idiomas, los entrenadores en Pokémon Cristal son presentados primeramente por su nombre y luego por su tipo de entrenador (en Oro y Plata leemos Joven Chano, y en Cristal, Chano Joven).

Mediante una función llamada Cápsula del tiempo podíamos recibir pokémon de la primer generación a nuestro cartucho. Las limitaciones de estos intercambios residían en que no podíamos enviar los de nueva generación, o bien aquellos que tenían ataques nuevos que antes no existían.

A diferencia de las 140.000 unidades vendidas de Pokémon Rojo y Verde en sus primeros días en las tiendas, Oro y Plata cosecharon en su debut 1.425.000 copias el 21 de Noviembre de 1999. El total ascendería a 6 millones en los primeros días. La edición Cristal logró casi los 2 millones en su estreno.

La prensa tuvo una recepción increíblemente favorable de éste título, considerándolo a lo largo de los años como una de las mejores entregas de la marca.

Al igual que en la primer generación, el juego contó con un remake que vio la luz en 2009, y que tuvo dos versiones: HeartGold y SoulSilver. Al día de hoy ambas se consideran la entrega mejor vendida y más exitosa de todas las de la franquicia. El juego tuvo además su entrega original a través de la Nintendo E shop con un título adaptado para la jugabilidad en 3DS, donde Celebi era posible de capturar.

En resumen:

En lo personal, el primer título que jugué en una gameboy física de Pokémon fue Plata. Incluso antes que el mismo Blue (que ya conocía a través de roms y emuladores). No puedo negar que el salto que se presentaba monocromáticamente a una paleta de colores con ciclo de día y noche hacía muy difícil soltar la consola (salvo cuando las pilas comenzaban a apagarse y peligraba nuestra partida). Oro y Plata fueron una secuela totalmente necesaria, única, llena de detalles que podían servir como un primer título para jugadores novatos, como una continuación para aquellos que habían conocido la historia de Red en Kanto. El juego no hacía agua por ningún lado, cerraba todo el ciclo de manera perfecta y en lo personal no hizo más que envejecer de manera genial (al día de hoy tiene ese no se qué de juego retro pero con aspectos que muchos de su misma categoría en el día de hoy no tienen).

Pokémon la hizo bien y mal al mismo tiempo. Bien porque logró dar al jugador algo que ya conocía pero que a su vez era nuevo. Y mal porque quiso cerrar una etapa, una franquicia y en cambio sólo avivó las brasas para generar una marca que se sustentaría 20 años más.

LO MÁS: Las mejoras sonoras, gráficas y técnicas. / El ciclo día y noche. / Una historia que puede jugarse la primera vez como hacer de secuela para aquellos que conocen la anterior. / Los huevos que hasta antes de ese momento no existían. / Inclusión de tipo Siniestro y Metal. / Las variantes Shiny de cada pokémon existente. /  Dos regiones en un mismo cartucho.

LO MENOS: El cambio de batería interna del cartucho hacía que las partidas grabadas duraran menos tiempo que en la primer generación. / El hecho de una entrega final nuevamente como lo fue Cristal resultó poco llamativa en Occidente, donde las mejoras y el nuevo arco no parecía justificarse.

¡Gracias a todos!

6 Personajes de Pokémon que merecían mas importancia

0

En cada entrega, Pokémon hace gala de una pasarella (¡Oh lala, señor francés! Se dice ¡FILA!) llena de personajes entrañables, no lo podemos negar. No me refiero específicamente a las más de 150, 300, 500, 700 800 por ver, sino a los humanos: a esos chicos, chicas, entrenadores o mayores que nos hablan, que nos desafían. Hablo de aquellos que, pese a tener ya un diálogo pre grabado, han sido una pieza más en la historia que vivimos. El tema es… ¿No sentiste que algunos podían tener más peso? Que más allá de su función, ¿podían dar mucho más? Eso vamos a ver hoy.

Y no, no voy a hablar de villanos (nota que pienso hacer más adelante). Tampoco quiero hacer mención a esos personajes icónicos de una saga como Blue o Tierno (uno tuvo un balance excelente entre historia y dificultad mientras que el otro fue meramente un acompañante). Menos que menos voy a tocar personajes fuera de las sagas principales. Hablo de algunos que tenían historia, tenían nombre, tenían un espacio asignado y el rol fue meramente nulo en comparación con todo el potencial que podían brindarnos. Por un tema personal este es sólo un top de experiencia subjetiva (Oiga, que no quiero quilombo ni quejas, eh…). No dudés en dejar tus comentarios si estás de acuerdo o no. ¡Y si hay algo que cambiarías!

6 Lillie (Alola):

Cómo quisiera cambiar de lugar con Cosmog a veces…

Si bien también podría estar en su lugar Gladio, la realidad es que lo que dejaron ambos personajes en la entrega de 3DS Pokémon Sol y Luna no fue lo que muchos esperaban. Mientras uno es un joven emo de cabello decolorado incomprendido que busca su lugar, ella sólo se limita a ir a nuestro lado sin sumar mucho más. Analicemos a Lillie por un segundo. Tenemos una joven de buen pasar que es hija de la presidenta de la Fundación AETHER, una especie de refugio para los pokémon abandonados pero que esconde un malvado plan. Al comienzo de la aventura, Lillie escapa de la empresa de su madre con Cosmog (o Nebulilla, en algunos lados). Estas acciones harán que termine dando en nuestro camino. ¿Qué podíamos esperar de ella?

A lo largo del juego encontramos que tiene una relación conflictiva con su madre, quien con el fin de no corromper la belleza estética, ha llegado a límites inimaginables. A diferencia de ésta versión de Lillie, en la serie animada encontramos una cuya fobia a los pokémon no la deja vivir, pero que evoluciona junto a Ash incluso interponiéndose frente a ellos o armando finalmente su propio equipo pokémon. En la serie saboreamos un crecimiento, un cambio paulatino de ese miedo. En el juego, mientras tanto, sólo se limitó a correr tras una bola de humo que constantemente escapaba de su bolso.

Más densa que Navi, viejo…

Sí, al final en un acto de rebeldía confronta a su madre (sólo de palabra porque somos nosotros quienes debemos pelear) y corre tras ella con el fin de rescatarla de la posesión del ultraente. Pero personalmente le faltó sabor, le faltó la cuota de miedo y deseo de superación que sólo mostró la vez que apareció con otra ropa diferente a la que su madre le había impuesto (cambio meramente literal, pues si bien el vestido era nuevo, el color era igual al anterior).  

5 Sr. Fuji (Kanto):

Retrato del Sr. Fuji: Obra para el juego de TCG de Ken Sugim… ¡MIREN ESE PIKACHU GORDO!

Entre los paisajes de Kanto, dábamos con Pueblo Lavanda, una pequeña ciudad tristemente famosa por su melodía y que se trataba justamente de aquél lugar donde todos enterraban a sus pokémon. Entre los edificios que podíamos ver se encontraba uno que hacía las veces de refugio de pokémon huérfanos. Al entrar nos enterábamos que el responsable del lugar, un anciano llamado Sr. Fuji, había subido a lo alto de la torre con el fin de aplacar el alma en pena de Marowak, un pokémon asesinado mientras protegía a su pequeño Cubone de los ataques del Equipo Rocket. Tras finalizar esa misión y regresar, y por haber ayudado venciendo a los malos, recibíamos uno de los objetos más valiosos del juego: la pokeflauta.

Todo pareciera ser una increíble historia, de no ser por un detalle que cualquier speedrun evitaría: el Sr. Fuji figura en fotos de Isla Canela. Veremos una de ellas en el laboratorio donde revivirán los fósiles que llevemos. Otra en la mansión donde se experimentaba y dábamos con la historia de Mew. Además encontraremos una donde está junto a Blaine, el 7mo Líder de Gimnasio y también antiguo científico Rocket. ¿Esto nos podría dar a entender que quizás el Sr. Fuji fue antaño un científico del Equipo Rocket? De ser así… ¿por qué refugiarse en Pueblo Lavanda? ¿Qué relación hubo entre un amable anciano como él con dos criaturas tan poderosas como Mew y Mewtwo? Todo esto sin contar el misterio que encontrábamos en la 3er generación en Isla Suprema (donde encontrábamos a Mew a través de un evento), donde dábamos con un cartel que rezaba: “Día 6 de …mbre. Si un huma… vuelve aqu… alguna vez …guro que tend… gran coraz… …on esa esper…, me march… –ji”.

¿Qué edad tenías cuando te enteraste que tiene el mismo nombre que el científico creador de Mewtwo en la primer película de Pokémon?

Ahora bien… ¿por qué con todo esto no hubo una declaración en alguna entrega? Cerrar el ciclo, tener una redención justificada donde un antiguo hombre frío y calculador se convertía en un anciano defensor de los inocentes, incluso sacrificando su fama y poder con el fin de dejar al pokémon más singular de todos abandonado en una isla con el fin de que nadie volviera a dar con él.

4 Norman (Hoenn):

En lo personal, el mayor desperdicio posible de material para la historia. Amén.

El único motivo por el cual Norman está en cuarto lugar y no en el primero, es porque quizás muchos pasaron por alto su presencia y el rol que ocupaba. Sólo por eso no ocupa el primer puesto del personaje más infravalorado de la saga. ¿Por qué tanto odio? Pokémon como marca JAMÁS nos puso delante de nuestro padre. Y ajenos a todas las teorías conspirativas de si los varones no están por temas de guerra, ésta es la primera vez que podemos conocerlo y hasta combatir con él. ¿Estoy en contra de que éste fuera un Líder de Gimnasio? ¡En absoluto! Es más, prefiero tenerlo como un personaje con cierto peso y no como un NPC que nos va a enseñar a correr y a guardar nuestro dinero. Pero el personaje daba para más, mucho más. Y justo eso es lo que quiero remarcar.

Aún así es mejor esto que uno que me enseña a correr…

Alguna vez leí que Hoenn debería haber terminado con Norman como el Campeón de la Liga (en lugar de Steven) y que el combate final fuera contra nuestro propio padre. De ésta manera ambos ganábamos, nosotros por vencer al Campeón y nuestro padre por haber criado y entrenado al mejor de la región. Y comparto ciegamente. Es más… incluso antes de leer eso jamás hubiera esperado mucho más de eso. Sí recuerdo que mi primer impresión de Norman fue: «¿Posta la familia se mudó a otra región para que el padre tenga un simple gimnasio tipo NORMAL y encima lejos del pueblo donde comenzamos?» Para eso hubiéramos arrancado la historia en Ciudad Petalia y nos ahorrábamos el conseguir 4 medallas previas a él. Hasta podría ser un excelente gancho que la historia arrancara con él explicándonos lo básico de atrapar y combatir, después de todo somos el hijo de un Líder de Gimnasio (aunque no voy a negar que la idea de salvar al Profesor Birch de los Poochyena/Zigzagoon me encantó siempre).

Sobre que sea especialista en pokémon de tipo normal no me genera nada, hubiera preferido cualquier otro tipo (Pero ojo que el Slaking siempre va a ser difícil como el Miltank en Johto). La tercer generación, por lejos, es una de mis favoritas por todos los temas y mejoras que trata, pero tuvo cosas tan «atadas con alambre» (sólo por el hecho de estar) que quizás eso generó que tuviera una crítica ambigua y no la gloria que merecía. Ni muy muy, ni tan tan.

3 Bill (Kanto):

Me acuerdo que de pibe quería ser igual que él. ¡Alto fondo de ladrillo, papá!

Hoy ya sabemos usar las pokeballs y el sistema de almacenamiento como unos profesionales, pero seguimos estando en eterna deuda con Bill (y Anette) por sus descubrimientos científicos en el ámbito tecnológico. Bill es un famoso investigador, un visionario y una mente privilegiada. Mientras vive en las afueras de Ciudad Celeste, su familia vive tanto en Ciudad Fucsia (Kanto) como en Ciudad Trigal (Johto). Además colecciona infinidad de pokémon ultra raros. En un experimento incluso termina fusionado a medias con un pokémon y literalmente lo encontraremos en varias regiones a lo largo de las entregas, pero…

¿Por qué solo nos da un ticket para el S.S. Anne en Kanto y un Eevee en Johto? Se supone que debería tener mucho más peso, quizás incluso un combate que expanda los horizontes de la región donde jugamos, que nos cautive con la rareza de sus pokémon o su habilidad en batalla, y no sólo ampliar nuestra Pokédex únicamente con las evoluciones de Eevee. Sé que gracias a él también contamos con la máquina del tiempo que nos permitía intercambiar juegos de distintas regiones, pero… ¿por qué tan poco?

Y cómo olvidarme del niño Clefairy…

Reconozco igualmente que mi opinión podría ser algo debatible. Así como un coleccionista de autos deportivos no tiene por qué ser obligadamente un buen piloto, él como coleccionista no tiene por qué ser de los mejores entrenadores (o que tenga los más fuertes). Aún así, no dejo de quedarme con ganas de más tras saber que frente a nosotros se encontraba uno de los más interesantes personajes de la franquicia.

2 Wally (Hoenn)

¡Encontrá las 7 diferencias y ganate un pokecubo!

Tenemos rivales desde uso de razón. Desde Tilo que simplemente va empujado por el viento y no tiene maldad, a Silver que busca constantemente seguir los pasos de su padre hasta comprender que el mundo no se rige por su forma de ser, y pasando por Blue que incluso cumple con la promesa de ser mejor que nosotros y nos plantea un desafío constante a lo largo del juego. Pero luego está Wally, que no es el rival tipo (como tampoco lo es May/Bruno) pero que tampoco es un personaje inútil que nos dará objetos a lo largo de la historia y nada más. Lo de Wally sin dudas fue una de las cosas más vagas que haya podido ver en una entrega de Pokémon.

La primera vez que vemos a Wally es un niño enfermizo y débil de Ciudad Petalia que quiere seguir nuestros pasos en el camino de entrenador. Gracias a nuestro padre Norman y su Zigzagoon, Wally da con un Ralts al que atrapa (en el clásico tutorial de cómo capturar pokémon salvajes). Vamos a cruzarlo nuevamente en el ingreso a Ciudad Malvalona, donde combatiremos y veremos que ha entrenado un poco a Ralts, que ahora está en nivel 16. De ahí en adelante lo poco que podemos saber es a través de su familia, pero que tampoco tira muchos detalles extra.

En ese momento, el jugador sintió el verdadero terror…

La siguiente vez que lo vemos es en la Calle Victoria, donde ahora tiene un equipo de 5 pokémon que incluye a Altaria y a Gardevoir, todos pasando el nivel 40 (¿Se nota mi frustración?). ¿Cómo? ¿Cuándo? Y sobre todo… ¿por qué? ¿Cómo es que Wally, un niño totalmente introvertido reaparece con un equipo totalmente competitivo justo en ese lugar? ¿Cuándo pasó todo esto? Pero lo más doloroso es: ¿por qué no pudimos disfrutar su crecimiento? Lo hicimos con Blue desde aquel primer combate en el laboratorio de Oak hasta verlo como Campeón. Volvió a suceder con Silver que robaba pokémon y los maltrataba sólo para ver su redención entendiendo que todo eso había estado mal. ¿Por qué Nintendo nos privó de ver el crecimiento de un niño tímido que quiere imitarnos pasando de una mera vergüenza ajena a un verdadero desafío dentro del juego? Eso es lo terrible. Fuimos parte de la motivación de alguien pero sólo pudimos ver el comienzo y su posterior final. Quizás muchos consideren que esto estuvo bien, que como con muchas cosas lo que importa es el viaje y no el destino, pero… ¿por qué no pudimos ser parte de eso siendo que nosotros mismos estamos en uno?

1 Profesor Oak (Kanto)

En su época, la carta de Oak era más o menos como cantar «¡Blackjack!» en Las Vegas.

Si llegaste hasta el Puesto 1 y todavía no me odiás… ¡Felicidades! Ganaste una cerveza. Sé que éste punto podemos discutirlo debido a que supuestamente a través de un glitch (como vimos en la nota específica de Rojo/Azul/Amarillo) se podía acceder a éste combate. Pero quiero ver y analizar un poco más allá de eso. La primera entrega era justamente aquello, la primera entrega. ¿Qué más épico que encontrar de Final Boss a ese anciano que nos recibía en pantuflas y nos pedía la mítica de tarea de recoger datos de biblioteca sobre criaturas desconocidas a un niño de 10 años?

¿Se imaginan volver a casa un tiempo después siendo Campeón, habiendo desmantelado la organización criminal más peligrosa, vencido a nuestro amigo y habiendo capturado las 151 especies de toda la región incluyendo un experimento genético sediento de venganza y una criatura nunca antes vista, sólo para encontrar que el verdadero desafío siempre estuvo al lado nuestro esperando el momento para combatir? ¿Que la historia cerrara con un ejemplo de cómo el aprendiz puede superar al maestro? Y una vez finalizado todo el arco, mas allá de si la victoria era posible o solo existía programada una derrota como resultado, entender por qué ese niño de nombre Red había desaparecido en el Monte Plateado con el fin de entrenarse y fortalecerse para, algún día, pedir una revancha al maestro que le enseñó los primeros pasos.

Gracias a un glitch estuvimos lo más cerca posible de saber qué era esta experiencia… Y saber qué había sido del pokémon inicial que nadie eligió.

La verdad es que, como debiera haber sido, la idea de un combate contra una eminencia reconocida a nivel mundial como lo es el Profesor Oak es tentadora, y más aún si pudiéramos disfrutar de un breve texto a continuación de finalizado el combate donde se leyera: «Felicitaciones, siempre confié en ti, ahora sal y recorre el resto del mundo«, sabiendo que ésto es solo comienzo de nuestra vida o incluso: «No te desanimes, ahí fuera quedan cientos de desafíos y no debes dejar de entrenarte para ellos», cosa de no bajonearnos si algo nos sale mal en algún momento.

Conclusión:

Sé que quizás pinché varios globos con este Top y que muchos probablemente no compartan mi opinión. Es solamente algo relacionado a mi experiencia durante 20 años en este mundo. Tampoco quiero que lean esto pensando: «Qué odioso es este flaco que no le va nada». ¡Al contrario! Estoy súper contento de haber crecido con ésta serie de juegos y he recorrido partida tras partida los títulos posibles (eso incluye un extraño amor a Alola, pero creo que es debido a que no pude viajar a Hawaii. Soon bitc* soon…). Por mi parte es todo, ojalá hayas disfrutado éste recorrido. ¡Y mantenete sintonizando que hay Pokémon para rato!

Pokémon Blue, Red, Yellow: el principio de TODO

0

No es que esté TAN al pedo para arrancar una review de cada entrega de la franquicia. Y si por esas casualidades de la vida mi futura señora tiene la suerte de leer estos artículos, quiero aclarar que no solamente sé hablar de Pokémon. No, no sé cocinar muy bien. Y no, tampoco tengo una cuenta bancaria con más de cinco cifras pero sí se me da bien comer doritos y hablar de películas de zombies de clase B, y con eso debería bastar. Vamos por partes.

Sinceramente pensé muchas formas de empezar a hablar de cómo Pokémon se convirtió en lo que hoy día conocemos y quería arrancar la nota haciendo algún gag a los más de 20 años de vida de ésta, pero tengo que aclarar algo antes de empezar. Los juegos no llegaron ni en el orden ni con los diseños que fueron presentados originalmente, y en su lugar recibimos una Occidentalización (no puedo creer que exista esa palabra) de los mismos. Es por eso que vamos a arrancar con un poco de esos datos innecesarios que siempre suman renglones y agregan información.

Pokémon Verde: lo que no fue…

La primer portada que vio la luz.

Corría el 96′ y llegaban a las tiendas dos versiones de un mismo juego que nadie conocía hasta entonces. Pokémon Rojo y Pokémon Verde. «¿Cómo que Verde? ¿Pero… y el Azul?» Bueno, justo a esto vamos. Si bien de esos dos a nosotros solo nos puede sonar familiar el primero, ni siquiera estamos hablando de la misma versión que pudimos jugar originalmente. Las entregas originales nunca salieron de Japón. En estas primeras versiones los juegos no tenían ni la banda sonora ni los sprites (esos dibujos pixelados) que conocimos.  La edición Roja original japonesa incluso no tenía completamente a los 150 pokémon originales. Fue entonces que, en una necesidad urgente de mejorar la calidad gráfica y sonora y rediseñar zonas, y como exclusividad a los suscriptores de CoroCoro, se presentó (unos meses después) Pokémon Azul en Japón. Ésta última entrega con sus correspondientes mejoras sería distribuida a nivel mundial.

Las versiones occidentales mantuvieron los nombres de las últimas dos entregas japonesas (Rojo y Azul) junto al apartado gráfico, como así los demás detalles técnicos fueron los correspondientes a la versión japonesa final. La broma esa de mejorar el producto hizo que la versión final demorara dos años en llegar a nuestro mercado. Y es la que vamos a analizar en esta nota. ¿Por qué el título Verde no llegó a nuestras manos? Se dice que el análisis de mercado tiró un resultado negativo ante la elección de juguetes verdes en los niños americanos. En segunda medida, y personalmente la más lógica según mi criterio, era mas fácil comparar al Rojo con el fuego y al Azul con el agua, siendo éstos dos valores opuestos y generando una ambivalencia ideal. Esto fue corregido unos años más tarde cuando se presentó, en la tercera generación, un remake de los primeros juegos cuyos títulos serían Fire Red (Rojo fuego) y Leaf Green (Verde hoja).

Pokémon Blue. Pokémon Red. ¿Qué son?

La historia nos pone en los zapatos de Red, un joven aspirante a entrenador Pokémon originario de Pueblo Paleta, que el día que cumple 10 años decide ir a pedirle al Profesor Oak (una eminencia local y experto en estas criaturas) su primer Pokémon para iniciar un recorrido por toda la región de Kanto y convertirse en el campeón de la Liga. Este no será un camino sencillo, deberemos conseguir las ocho medallas de Gimnasio y derrotar al Alto Mando de la Liga Pokémon, siempre y cuando no exista otro campeón previo. Tras llegar al laboratorio y ver que no podemos encontrar a quien buscamos, nos incursionamos en la hierba alta, pero justo antes de ser atacados por un Pokémon salvaje…

Nidoran se comió el abuso.

«¡Eh! ¡Alto! ¡No te vayas! ¡Cuidado, en la hierba viven pokémon salvajes! Necesitas a tu propio Pokémon, ven conmigo». Oak sale de vaya Dios a saber dónde y te pide que lo sigas para que puedas elegir a tu acompañante. El tema es que a su lado está Blue, su nieto y antiguo amigo tuyo que esperará que elijas uno para agarrar aquél contra el que tenga ventaja. ¿En serio capo? ¿Podés ser libre de elegir el que más te guste y en lugar de eso querés joderme la vida agarrando sólo el que pega más fuerte? No me sorprende por qué tu abuelo no sabe ni cómo te llamas. Tras derrotarlo somos libres de recorrer el mundo a nuestras anchas. Bueno, no tanto, porque Oak nos pide que vayamos a Ciudad Verde a buscar un paquete a su nombre. Pero después somos libres. Bueno, tampoco tanto (de vuelta) porque después hay que conseguir medallas y hacerse fuerte… y todo eso. Una vez que volvemos con la encomienda, Oak nos da una Pokedex, un pequeño aparatito que hace la función de enciclopedia de todos los pokémon que hemos visto, registrando datos de los mismos. Acá empieza realmente la aventura.

Los pibes hoy sufren pensando qué subir a Instagram y yo a esa edad no sabía si quedarme con Squirtle o Bulbasaur.

A lo largo de la historia vamos a ir viendo y capturando nuevas criaturas, probando estrategias y ataques que serán menos efectivos a nuestro estilo de juego. Seremos parte del crecimiento personal como entrenadores y también el de nuestro rival, encontrándolo en puntos específicos de la historia donde probaremos quién es más fuerte. Iremos descubriendo los peligros que acechan en nuestra región, generados en un gran porcentaje por la organización delictiva más peligrosa hasta el momento: el infame Team Rocket y su propósito de robar a todos los pokémon del mundo. Pero esto no se reducirá únicamente en combatir contra simples esbirros contratados, si no que descubriremos cómo el misterioso Jefe ha trazado líneas políticas y chantajes con el fin de ocupar todos los frentes posibles para llevar a cabo sus planes. Saborearemos la corrupción, la enfrentaremos y trataremos de demostrarles que nada bueno puede salir de comportarse así. Y aún peor, descubriremos la historia de Mewtwo, un fallido experimento genético con sed de venganza que se vincula con el mito de un pokémon nunca antes visto de nombre Mew.

El juego plantea un camino «montado sobre rieles» pero con un amplio abanico de posibilidades para vivir la aventura a nuestro antojo. Para ir avanzando por la región vamos a necesitar entrenar constantemente a nuestro equipo (o ir atrapando nuevos pokémon más fuertes). A su vez debemos respetar la regla principal: sólo accederán al combate contra el Alto Mando aquellos entrenadores que hayan conseguido las ocho medallas de Gimnasio distribuidas a lo largo de las ciudades de Kanto. Si bien podemos saltear ligeramente el orden de los gimnasios entrando a alguno antes que a otro, el juego está armado para, obligatoriamente, superar algún desafío previo al próximo (como es el caso de algunos ataques que permiten cortar árboles, mover piedras o cruzar las aguas, y que sólo pasan a estar disponibles tras vencer a un líder de Gimnasio).

¿Pokémon Amarillo como un refrito? ¿Valía la pena comprarlo si ya habíamos jugado Red/Blue?

Red ahora tenía un rediseño similar a Ash.

Si ya la chance de encontrar dos versiones de un mismo título podía resultar ilógico para muchos padres y cuanto menos caro, imaginen la sorpresa cuando un año después llegaba a las tiendas la edición Amarilla.

¿Amarillo habiendo tantos colores para elegir? El motivo era clarísimo y definitivamente un boom comercial. En esta entrega, donde ya no estaba la última etapa evolutiva de los tres iniciales del juego (Venusaur en la versión japonesa únicamente, Blastoise en la edición azul y Charizard en la roja), nos encontrábamos a Pikachu: la estrella de la serie animada de televisión que estaba arrasando por ese entonces en las meriendas de los niños. Incluso la misma se ofrecía con una edición exclusiva de la consola Gameboy, con una temática acorde a nuestro amigo amarillo. Repito, un boom comercial.

La edición de Pikachu difería en aspectos muy específicos del juego, pero en unos donde la vista iba directo allí y nada más. No había nuevas ciudades ni nuevos pokémon como muchos esperaban para justificar «un nuevo juego». Amarillo estaba inspirado en un 100% en la serie televisiva. Ya no eramos Red, eramos Ash. Blue era Gary. Y si bien los sprites de ellos cambiaron en pocos detalles, ya era mucho. Para colmo ya no podíamos elegir ni a Squirtle ni a Charmander ni mucho menos a Bulbasaur. El único pokémon que teníamos disponible era Pikachu. Encima, y con una función que se repetiría una última vez en Heart Gold y Soul Silver, éste se mantendría constantemente fuera de su pokebola, siguiendo nuestro ritmo y permitiendo interactuar con él. De ésta forma podíamos saber si estaba feliz, enojado o si sufría alguna condición especial.

Hablando de enemigos, Gary adquiría un Eevee que evolucionaría en alguna de sus variantes dependiendo de nuestro desarrollo. El equipo Rocket ahora contaba con la rutilante presencia de Jessie y James con sus respectivas miniaturas y un equipo formado por Koffing, Ekans y Meowth. Y por si todo esto no valiera la pena ya, a lo largo de nuestra aventura y en puntos específicos del mapa, podíamos sumar a nuestro equipo a Squirtle, Bulbasaur y Charmander, pudiendo los mismos evolucionar y ser activos totalmente en nuestro equipo.

Para concluir, el juego presentaba un rediseño de los 151 pokémon que habíamos podido conocer previamente. Esto nos ponía en un mapa e historias ya conocidos, pero con un nivel de agregados y mejoras visuales que hacía que las entregas anteriores parecieran meras betas incompletas. En funciones menores se modificaron ataques para que la experiencia fuera mas lógica (Charizard podía aprender vuelo, por ejemplo). Y ahora cada ciudad, como así los sprites mismos, tenía un conjunto de colores para cada uno.

De izquierda a derecha: la evolución de los sprites para las entregas Verde (japonesa), Rojo y Azul (occidentales), y Amarillo.

Esta no fue la única vez que Pokémon presentaría una entrega mejorada de dos sacadas previamente (pasó a continuación con Pokémon Cristal en la segunda generación agregando mejoras a los títulos Oro y Plata, con Pokémon Esmeralda en la tercera generación en comparación con Rubí y Zafiro, y al día de hoy continúa). Quizá te preguntes si habiendo sido jugador de las primeras entregas valía la pena comprar una con mejoras. Mi respuesta es que sí, y no solamente porque sea un objeto de colección, si no que la experiencia de juego se ve mucho más atractiva. El debate sería si vale la pena ser de los primeros en jugar las entregas originales y no esperar a la versión final del mismo. Ser exclusivos tiene su precio y el que ríe último, ríe mejor. Pokémon Amarillo fue sin duda la versión definitiva de la primer entrega con todo lo que se podía esperar de un cartucho rebalsando datos, y si pudiste probarlo, tuviste la suerte de haber sido parte de una historia mucho más grande de lo que podías haber esperado de niño.

El mítico Cable Link y lo que nunca llegamos a probar…

Lo más parecido posible a un combate real se lo debemos a ese cable violeta. Donde sea que estés, gracias.

Nintendo nos presentó, de la mano de estos juegos, una función tan innovadora como divertida, la conectividad entre nuestra consola y la de nuestros amigos. Para cumplir con el requisito de Oak necesitaríamos un amigo con una consola y la otra entrega del juego (Rojo si teníamos el Pokémon Azul y viceversa). A través de ese cable podíamos enviar nuestros pokémon a otro juego y recibir los que venían de allí, hasta había algunos que evolucionaban únicamente de ésa forma. Además se sumaba la función de combatir con nuestros amigos. La utilidad del aparato llegó hasta la tercera generación. Cuando la cuarta entrega se presentó para la nueva consola portátil, se reemplazó el método por la conexión WiFi. Si bien este cable sí llegó a nuestro mercado y muchos pudimos disfrutarlo, en las tierras niponas hubo otras formas de explotar el mismo (incluso otros objetos) que lamentablemente jamás pudimos conocer acá, siendo principalmente eventos específicos y torneos competitivos.

¿Qué hago si me perdí esta etapa? ¿Puedo saltear esto y probar solo los remakes?

Quizás seas un jugador más joven que no vivió esa época, o quizás este universo comience a atraparte recién ahora. En ambos casos no desesperes. Si podés rescatar una Gameboy (recomiendo la Color o la Advance SP si te lo permite el presupuesto) y uno de los cartuchos originales, ya está. La experiencia es única, la música va a ser realmente vintage y vas a consumir pilas como antaño peleando por ver más allá de una pantalla oscura y casi monocromática. En caso de que no pudieras acceder a ello pero tenés acceso a una 3DS, Nintendo presentó en 2016 una versión digital en la eshop que nos permitía descargar el título y disfrutarlo nuevamente. En esta versión se presentaba un sistema actualizado que nos permitía el intercambio y combate con amigos sin depender del Cable Link. Si aún así no está a tu alcance ninguna opción y disponés de una conexión a internet y una computadora o un teléfono que prenda y apague, podés descargar desde Google o desde la app store algún emulador de Gameboy y sus respectivos roms (juegos). ¡Las opciones están!

Batalla de 1era Generación con gráficos de 3era.

O quizás me digas: «Che, pero… ¿y si juego el remake de 2003 Rojo Fuego o Verde Hoja es lo mismo? ¿Y si de última pruebo el Lets Go Eevee/Pikachu?» A ver, no te voy a decir que está mal en absoluto. Hasta te motivaría a que lo hagas también. Pero lo que vas a ver y sentir no es lo mismo.

Pasaron 20 años y el juego del 96 sigue siendo el faro para sumar nuevos jugadores.

De por sí la calidad gráfica y sonora en ambas versiones es terriblemente superior a la original, así como el desarrollo del mismo. Quizás si sos más joven la primer entrega te resulte lenta y aburrida. Personalmente creo que son cosas totalmente distintas y merecen ser analizadas individualmente (sin hablar de las infinitas modificaciones que tuvo la entrega de Switch). Si sos un poco más exigente y te gusta la idea de conocer los orígenes, probá el original, después los remakes y me contás. Acá te espero.

¡Mew!

Ver esto de pibe era casi como ganarte el Quini 6.

Quizás no haya entre los mayores misterios de Pokémon el del supuesto Pokémon 151 que nadie había visto. Desde «ese niño cuyo tío era empleado de Nintendo y le había dado un Mew» hasta el «mítico camión estacionado al costado del SS Anne«, todos parecían haberlo visto pero nadie podía compartirlo. La historia de semejante hoax tiene un origen: momentos antes de entregar la versión final para producción, y tras eliminar un archivo de limpieza que no debía estar ahí, quedaron nada menos que 300 bytes libres. La idea era que se plantaran datos del origen y la posible existencia del mito (como podíamos ver en Isla Canela), pero nada más que eso. De esta forma, Pokémon presentaba un misterio que incentivaba a los jugadores a desafiar al juego y, llegado el caso, Nintendo disponía de los datos para presentarlo en algún evento sin actualizar el mismo.

Debido a las pocas ventas que tuvieron las entregas originales de Rojo y Verde, Nintendo anunció ese mismo año que 20 ganadores del sorteo realizado por CoroCoro podían enviar sus cartuchos para que Mew fuera transferido. Llegaron nada menos que 78.000 solicitudes y las ventas se dispararon, convirtiéndose en el éxito que conoceríamos luego nosotros.

De onda… no hay un sólo auto en el juego… ¿y vienen a poner un camión? ¿Really?

¿Y si nosotros hubiéramos querido conseguirlo? A inicios de los 2000 se conoció un bug que, respetando una serie de pasos específicos, nos permitía encontrarnos frente a frente con Mew en nivel 1. Ésta no era una forma sencilla de dar con él, pero a diferencia de todos los mitos que corrían por los pasillos de la escuela, era real. Para dar con Mew necesitábamos sí o sí una partida nueva debido a que había determinados entrenadores que debíamos esquivar para vencer luego. El resultado era increíble, en determinado lugar el menú se abría solo y al cerrarlo Mew aparecía frente a nosotros.

Pokémon presentó dos orígenes distinto para un mismo pokémon como fue Mewtwo. Si bien sabemos que éste mismo es un clon modificado a raíz del ADN de Mew, pero mucho mas fuerte, el juego nos habla en los restos de la mansión de Isla Canela, de cómo éste dio a luz y su bebé fue llamado Mewtwo. Si Mew jamás pudo ser visto… ¿cómo presenciaron el parto? ¿Experimentaron genéticamente sobre Mew para que éste tuviera una cría? Todo esto complica el otro origen donde se especifica que Mewtwo no es hijo, sino un clon, resultado de horribles experimentos genéticos.   

Otras curiosidades:

La región de Kanto donde sucede la aventura es la que más veces podemos visitar a lo largo de los títulos (Rojo, Azul, Amarillo, en la segunda parte de la historia de Oro, Plata y Cristal, Rojo Fuego, Verde Hoja, Remakes de Heart Gold y Soul Silver, y Let’s go Eevee y Pikachu). En la saga de juegos principales es la entrega con más versiones hasta la fecha (Rojo y Verde japonés, Azul mejorado japonés, Rojo y Azul occidentales, Rojo fuego y Verde hoja, Lets Go eevee y Pikachu).

Entre las diferencias que encontramos entre Rojo y Azul contamos con la introducción (Gengar vs Jigglypuff en Azul, Gengar vs Nidorino en Rojo) y los pokémon exclusivos de cada entrega (Sandshrew, Sandslash, Vulpix, Ninetales, Bellsprout, Weepingbell, Victrebell, Meowth, Persian, Pinsir y Magmar en Azul, Ekans, Arbok, Growlithe, Arcanine, Oddish, Gloom, Vileplume, Mankey, Primeape, Scyther y Electabuzz en Rojo).

Imaginate el clavo de comprar la versión Azul porque te gustaba Blastoise, pero querías tener un Electabuzz…

En algunos intercambios que podemos realizar dentro del juego con distintos NPC, hay errores de diálogo (Por ejemplo: tras intercambiar un Raichu por un Electrode, nos dirán que Raichu evolucionó, siendo esto imposible). Se hace una posible referencia a nuevos pokémon de siguientes generaciones (al lado de Cueva Celeste, una chica nos describe un pokémon rosa con flores que veríamos más adelante como Munna).

¿Cuenta como spoiler?

La idea de presentar una entrenadora de sexo femenino como aparecía en los mangas estuvo presente desde el juego Verde original, pero no fue concretada hasta la entrega de Pokémon Cristal, donde lleva el nombre del mismo juego.

Mediante Glitches, se puede enfrentar al Profesor Oak, un evento que nunca se activó. Dependiendo los pasos que realicemos previamente durante el juego, el equipo está compuesto por un Tauros nivel 66, Exeggutor nivel 67, Arcanine nivel 68, Blastoise/Charizard/Venusaur nivel 69 y Gyarados nivel 70 (eso explicaría qué sucedió con el inicial que nadie eligió).

Fight me, bitc*

Entre los muchos glitches que podemos usar a nuestro favor hay una forma de clonar objetos como la Masterball o Caramelos raros, si encontramos, y enfrentamos a un pokémon llamado Missigno. Este no es una criatura en sí, sino que se trata de un fallo de programación del que deriva su nombre (Missing Number) debido a que no tiene número en la Pokedex. Se especula que originalmente en la primer entrega dispondríamos de 190 Pokémon disponibles, y como esto no sucedió, quedaron 39 espacios libres pero reservados con Missigno. Pese a que muchas veces sea confundido, no debe suceder entre éste y el glitch ’M, que tras recibir un Carameloraro evolucionaba en Kangaskhan o Clefairy. Dado que en el caso de Missigno hacemos referencia a un error de programación, se recomienda no atraparlo para evitar problemas con la partida guardada.

Un bug nos permite pescar y surfear sobre las estatuas de los gimnasios.

Error en la matrix, papá.

Existe una PC invisible en Ciudad Azulona, más precisamente en el hotel similar al Centro Pokémon. Se cree que la configuración del edificio (que estéticamente a simple vista es un Centro Pokémon) mantuvo activado el evento de PC pero sin cargar el bloque correspondiente.

Si bien muchos fallos son únicamente de las ediciones Azul y Rojo y fueron solucionados en la edición Amarillo, existen casos específicos de ésta última como la posibilidad de cambiar de color algunas zonas de juego. como la Zona Safari.

Resumen:

Las primeras entregas estuvieron llenas de glitches y bugs, y entregas actualizadas con mejoras interesantes, pero fueron la piedra inicial para que pudiera crearse un universo enorme que al día de hoy nos sigue sorprendiendo con historias cargadas de emoción y un lado humano en cada uno de esos personajes que conocemos. Es imposible mirar atrás y no rememorar quiénes éramos y qué queríamos ser en ese entonces. Más sobre todo si pudimos jugarlos cerca de la fecha de su estreno, permitiendo escaparnos en el recreo a un mundo totalmente nuevo con criaturas increíbles en todas las esquinas. Para el promedio de juegos de esa consola, Nintendo nos dio un mapa extenso con muchas cosas por descubrir. Resulta difícil compararlo con otras entregas similares o incluso con las actuales. Quizás ni era pensado customizar al personaje mas allá de su nombre, pero con tanto por recorrer eso no nos podía importar menos.

LO MÁS: 151 criaturas por conocer, una región llena de ciudades por explotar, una organización criminal que quiere conquistar el mundo. Si nada de eso te llama este juego no es para vos / Un modo de juego de combate e intercambio con amigos / En comparación con últimas entregas, el juego tenía una dificultad más elevada que requería un entrenamiento mayor de nuestro equipo para enfrentar los desafíos.

LO MENOS: La cantidad de glitches que podía sufrir el mismo / En comparación con juegos más actuales, un nivel de juego lento.

I wanna be the veeeeery beeeeeest, bitc*!

Pokémon Masters. ¿Es algo nuevo?

0

Pokémon es, sin duda, una de las marcas que más ha explotado su universo, y a la mercadotecnia me remito. Desde los míticos juegos de consola, cartas y juguetes, pasando por tazas, remeras, comida y hasta algún avión modificado, los productos de la fiebre Pokémon han dejado pocos nichos sin explorar. Quién dice, quizás hasta dentro de algunos años tendremos medicamentos con la cara de Pikachu (aunque quizá en algún sucucho nipon ya exista algo similar).

Vamos a los bifes. Desde que salió en las tiendas niponas la primer entrega de Pokémon Green hasta los últimos anuncios del inminente Sword and Shield, la franquicia se ha estancado (hola!) en una fórmula exitosa. Videojuego para una consola exclusiva, una historia que se repite año tras año presentando nuevos amigos y criaturas, un recorrido increíble por hacer y una historia que nos enfrenta a los villanos más estrafalarios de la región que nos toque cruzar. Seamos sinceros, pese a las aventuras cargadas de emociones y el cariño que le agarramos a nuestro equipo, poco ha variado en estos últimos 20 años. Y no es algo que esté mal, ya que innovar trae aparejado un enorme riesgo de fracaso que se traduce en pérdidas millonarias para las empresas.

La cuestión es que Pokémon lleva años haciendo pruebas fuera de su zona de confort, y es por eso que hemos tenido productos inigualables, y otros que hubiera sido mejor no conocer. Quizás los más jóvenes puedan decirme: «Cállate, boludo, que el Pokémon Go fue un éxito». Y podríamos dedicar una nota entera a qué cosas buenas y malas tuvo (En realidad sí, podríamos), pero no fue más que el fruto de años de distintos proyectos hoy abandonados.

Pokémon no presentó un juego totalmente innovador en este caso, pero sí es una de las primeras veces que algo así desembarca con todo el peso en un mercado ajeno. Como decía, los más nuevos quizás no conozcan esta historia, pero ya de antaño la empresa nos había presentado esquemas de juego diferentes, desde algunos meramente entretenidos para matar el tiempo como Puzzle Challenge o Pokémon Link, pasando por otros más dinámicos como el Pokémon Pinball de calidad intachable o el Pokémon Conquest (cuyas características nos recuerdan a los antiguos Final Fantasy), hasta llegar a verdaderos pesos pesados como el Pokémon Rumble o la saga Mystery Dungeon. Muchos de estos títulos fueron un éxito en su país de origen y en nuestro mercado pasaron sin pena ni gloria. Otros tuvieron mejor suerte y al día de hoy se recuerdan como joyas de colección que nada tenían que envidiarle a la saga original. Pero vamos a Masters en sí.

Pokémon Puzzle se presentó como una variante de juego distinta y aunque no parezca, tuvo mucho éxito en Japón en su entrega, tanto de Nintendo 64 como en las portátiles.

¿QUÉ ES ESTO?

Pokémon Masters es un juego free to play para los dispositivos móviles (aunque sabemos que siempre está la opción de pagar para adquirir ciertas ventajas que de manera gratuita serían imposibles o demorarían más tiempo). Vio la luz hace relativamente nada (llegó a las app stores en Agosto pero disponía de una beta previa en algunos países). El juego tiene la firma de DeNa, un desarrollador no muy conocido en esta parte del charco pero que ha puesto la firma en títulos de otras marcas reconocidas como Fire Emblem, Animal Crossing y hasta Super Mario Run (todos juegos de teléfono celular). No es un juego que requiera un teléfono de última tecnología y sea de alta gama, pero obviamente la experiencia puede ser insufrible si no contamos con lo básico (y hay casos reportados de personas que, incluso cumpliendo los requisitos, no pueden jugarlo). Como decíamos, no se trata de una entrega principal, sino de un producto fresco y distinto a lo que nos tiene acostumbrada la firma. El mismo dispone de la versión respectiva para iOS y Android, pidiendo una versión no inferior al 11.0 en la manzanita y 5.0 en los demás dispositivos. 2 gigas de RAM en nuestro teléfono son indispensables como mínimo. Pero eso sí, para descargarlo nada mejor que ir a un Starbucks y aprovechar el WIFI. Entre descarga y actualizaciones, vamos a tener que relajarnos y disfrutar de un buen Latte Macchiato.

3 contra 3, la calle invita.

VAMOS A JUGARLO, PERO… ¿POR DÓNDE EMPIEZO?

Como todo producto nuevo, necesitamos sentarnos y entender lo que tenemos delante. La mecánica es nueva, pura estrategia, la interfaz no es complicada, el juego se deja jugar y puede dar horas de entretenimiento si no buscamos nada muy complejo. La historia se desarrolla en la Isla Passio, lugar que no es parte de ninguna región conocida, donde se dan cita los entrenadores de todo el globo con el fin de conseguir el título de (valga la redundancia) Maestro Pokémon del Mundo. En nuestra aventura estaremos codo a codo con celebridades de entregas anteriores, desde rivales de las entregas principales hasta líderes de gimnasio y del alto mando. ¿Necesitamos tener conocimiento del universo en sí para jugar? En absoluto, pero si no te transpiraron las manos al encontrar a Red y Blue en Alola, quizá poco te genere ver a Misty o a Brock haciendo equipo contigo.

En este caso, las batallas nos dan algo que habíamos visto anteriormente pero de una forma innovadora. Los combates se dan en un tres contra tres donde sólo podremos usar un único pokémon, siendo los otros dos parte de otros entrenadores. A esta forma de equipo donde cada entrenador combate con solo un pokémon en un grupo de tres, se le da el nombre de compi (nombre que Pokémon ya explotó anteriormente en otros juegos pero en un formato distinto). Algo interesante es que no hay pokémon salvajes que podamos atrapar, si no que éstos se van desbloqueando a medida que avanzamos y siempre de la mano de su entrenador. Para esto el juego nos da un modo historia bastante similar a una novela gráfica con excesivos diálogos. Entre chaucha y palitos, contamos con 68 compis desbloqueables (a sabiendas de que próximamente se agregarán más). Si queremos ir directo al grano, podemos poner a prueba a nuestro compi en un combate online, un formato de juego cooperativo donde las reglas se modifican levemente, y donde deberemos confiar en nuestros compañeros de equipo.

Acá es donde pones a prueba lo mucho que entrenaste ese pulgar.

El juego nos da un nivel de customización del personaje que ya hemos visto antes, sin presentar novedades (piel, cara, ojos, pelo y sexo). Nos ofrece una especie de compilación de capítulos, llamados episodios, que culminan con un jefe final que se sumará a nuestro equipo una vez derrotado.

Ojalá de pibe hubiera tenido esa facha.

Los ataques que podemos disputar comparten una similitud con el Pokémon Go, ya que tenemos un movimiento rápido básico y uno mucho más fuerte con cooldown para recargar. Disponemos de ciertos objetos para mejorar el rendimiento del compi durante el combate y una opción de juego automático si queremos que el teléfono pelee por nosotros (es un botón, che, vivís mandándole mensajes a tu ex y poniendo «Me gusta» en Instagram… ¡y te vas a quejar de apretar un botón!).

Dato interesante: Los pokémon van subiendo de nivel, mejorando sus características. Asimismo, los compis se actualizan a medida que avanza la historia y algunos personajes cambiarán más delante de atuendos y pokémon (llamado Sygma). El sistema de debilidades se mantiene firme pero se eliminan los doble tipos, es decir que no podremos hacer x4 de daño. Otro elemento innovador, es el hecho de que el entrenador es parte del juego agregando una función interesante: las habilidades pasivas del personaje mejorarán la resolución del combate. Los mismos incluso se dividen en tres roles, siendo estos: Strike (si nos enfocamos en pegar a lo guanaco), Tech (si jugamos a sabotear la estrategia rival) y Support (que alterará las condiciones de juego a favor de su equipo). En cuanto al apartado gráfico, las animaciones mantienen un estilo muy similar a los juegos principales por lo que no tendremos que adaptarnos a un rediseño incómodo a la vista. Si soltaste la 3DS o la Switch, y agarraste el celu, vas a seguir en el mismo nivel. (Abro debate: ¿La Switch mantiene en Pokémon los gráficos de un teléfono móvil? ¿O los teléfonos móviles alcanzaron a la Switch?)

Sygma, a medio camino entre cómo quería llegar al verano y cómo definitivamente no voy a llegar al verano.

¿TE SUENA DE ALGÚN LADO?

Si bien este concepto es interesante y puede tener un grupo de fanáticos defensores como de agresores, la idea no es nueva. Hace algunos años atrás salió un juego desarrollado por afuera de Pokémon Company pero que usaba todos los nombres y personajes, llamado Monster Manual (pero es Pokémon, créanme), donde nuestro personaje (un Ash en miniatura) recorría distintas ciudades y lugares con un equipo de tres pokémon y donde, a modo de turnos, peleaba contra otros tres pokémon salvajes. En su momento Monster Manual (o alguno de todos sus derivados, que son lo mismo, pero con otro título) presentó un nuevo estilo de juego, con unos gráficos impresionantes y un bajo nivel de requisitos. Rápidamente ganó fama mundial y al día de hoy siguen estando activos varios servidores para echarle un ojo. Se encuentra una Pokedex casi completa, con Legendarios de todas las generaciones, mega evoluciones, formas de Alola y otros elementos. Desde Axxess no defendemos la piratería, pero basta con saber usar Google para descargar la apk y disfrutar del mismo. No tiene desperdicio.

Monsters Manual llegó muchos años antes a los teléfonos y hoy sigue siendo una propuesta de juego interesante.

EN RESUMEN:

Si tenés a mano un teléfono medianamente bueno y querés salirte de la rutina de la 3DS/SWITCH, Masters es una propuesta interesante. ¿Te podés embolar al rato o en unos días? Sí, totalmente. La estructura de juego es bastante estática y el formato de novela gráfica puede ser tedioso en algunos momentos, pero aún así tiene lo necesario para hacernos pasar un buen rato. La vida es cambio, ¿no?

LO MÁS: Como en la mayoría de los casos, el modo cooperativo agrega pequeños cambios que mejoran la experiencia y le agregan mayor realismo. / Las animaciones están al nivel de los otros títulos que estuvimos jugando. / Al ser online, y como pasó con Pokémon Go, el juego se va actualizando y agregando mejoras constantemente.

LO MENOS: Pese a que en éste caso el juego es oficial, no es la primera vez que jugamos esto. / Pese a no ser indispensables y abusivas, las microtransacciones siempre terminan siendo tema de debate en esta clase de juegos.

EL DETALLE: Hoy en día los free to play te dan una chance interesante de probar un juego antes de gatillarlo. Acá no tenés que comprarlo, podés bajarlo, probarlo y ahí ver si te copa. Además, así como lo bajas lo podés desinstalar sin problema. Yo te lo recomiendo. Bajatelo y me contás.

Pokémon Sword & Shield. ¿Qué podemos esperar?

0

Con la salida del nuevo título de Pokémon para la híbrida de Nintendo a la vuelta de la esquina, las especulaciones y los rumores no hacen más que crecer tras cada directo que la empresa japonesa nos brinda. ¿Qué nuevas aventuras y peligros nos esperan en la europea región de Galar? ¿Qué diseños y colores habrá entre las filas de los 170 nuevos monstruos de bolsillo? Y aún más importante… ¿cuáles son las nuevas herramientas de juego que refrescarán la experiencia? ¿Será un lavado de cara con funciones y una historia que nos quite el aliento, o un refrito donde repetirán la fórmula exitosa hasta el cansancio?

No voy a mentir, cada nuevo título de la franquicia lo vivo como un niño, quizá es que me quedé en esa década de juguetes en el Burguer King, con la Gameboy en la mochila gastando pilas y los coloridos posters promocionales de Ken Sugimori. Pokemon ha crecido con nosotros y nosotros con ello, y negar que se ha convertido en una parte de nuestra vida sería una mentira. ¿Pero hasta dónde podemos esperar algo nuevo y hasta dónde nos engañamos creyendo que esto no se ha visto antes?

GALAR Y EL CONTEXTO.

Pokemon Sword and Shield llega como la octava generación, es decir, es la octava región de un mundo que arrancó hace décadas. La tecnología evolucionó junto con éste universo. Tenemos paisajes de todo tipo, alejándonos un poco del conjunto de islas que componía el archipiélago de Alola (Hawaii). Tampoco tenemos la impronta oriental marcada de Johto. Galar innova como en cada entrega, en este caso, asemejándose al continente europeo, más precisamente Reino Unido (Vamos chicos, ¡hay un Big Ben en los tráilers!). La gran novedad en cuanto a esto es la denominada “Área Silvestre”, un gigantesco bioma de diversos climas y terrenos donde la cámara se pasa a un modo “libre” (gira independientemente del jugador), permitiéndonos por primera vez recorrer a nuestro gusto el paisaje donde estamos. Este lugar además servirá de “área multijugador”, una nueva función que permitirá compartir con amigos las incursiones Dinamax.

¿Excursiones Dinaqué? Dinamax es otro concepto a estrenar. En determinados lugares del área silvestre podremos jugar con hasta tres amigos para derrotar a un Maxi-Pokemon. Este concepto nos recuerda a dos elementos que ya conocimos previamente: las incursiones del Pokemon Go (entre varias personas peleamos contra un Pokemon) y los Pokemon Dominantes (criaturas salvajes superiores a las normales de la generación Sun and Moon). Esto no solamente es una función épica donde pelearemos contra un ser gigante, sino que es una herramienta que logra unificar conceptos de otros juegos de la franquicia.

La Pokedex tradicional es otra prueba de esto. En un mundo que ha cambiado tanto durante los últimos 20 años (desde aquel primer encuentro monocromático con nuestro primer Pokemon), las tecnologías han avanzado agigantadamente. Con el boom que representó el Pokemon Go y la posibilidad de tener toda una enciclopedia de nuestras criaturas en el bolsillo y en nuestro celular, Nintendo nos da ahora un Rotomphone, una Pokedex en modo de teléfono móvil con un sistema operativo muy particular: Rotom. Si recién te estas desayunando con todo esto y no sabes bien qué es Rotom, se trata de un pokémon tipo eléctrico que adora meterse dentro de los electrodomésticos y operar con nosotros a través de ellos. Esto si bien es curioso, no es nuevo. Lo conocimos desarrollando una función similar en la generación anterior.

POKEMONS Y ENTRENADORES.

Pokemon Sword and Shield presenta nuevamente un personaje acorde al sexo que elijamos. Hasta el momento no disponen de un nombre oficial (como Brendan y May de la tercer generación), ni sabremos las opciones para customizar al mismo (desde cambio de ropa hasta cortes de cabello, color de piel y color de ojos). Se mantiene el hecho de un vecino y rival predefinido (y no el personaje del sexo contrario al que elegimos) de nombre Hop, quien es nada menos que el hermano de Leon, el actual campeón de la Liga Pokémon. Leon, por su parte, será nuestro desafío final como entrenador. En nuestra aventura también tendremos un tutor que nos guiará a lo largo del juego, la Profesora Magnolia (por primera vez en la saga de juegos principales, el nombre proviene de una flor y no de un árbol), una señora mayor que bien podría llevar su nombre debido a que ha florecido en su totalidad. Para finalizar está Sonia, la nieta de la Profesora Magnolia y su asistente.

Hasta el momento hay solo dos Líderes de gimnasio confirmados, Percy (tipo planta) y Cathy (tipo agua). No hay confirmación oficial de si Nintendo nos dará un total de ocho gimnasios como nos tiene acostumbrados. No obstante, hay fuertes rumores de que los estadios son mucho más comunes que en otras regiones, por lo que podríamos tener mayor cantidad de medallas por conseguir.

Los Pokémon que conocemos hasta ahora no son muchos. Y con un total de supuestamente 170 queda tinta para esperar nuevas criaturas. Entre los mas icónicos que hemos rescatado podemos ver a Wooloo (una simpática oveja peluda tipo normal), Corviknight (metal/volador con un diseño mucho mas agresivo que su antecesor Skarmory y que podríamos usar como medio de transporte), Dreadnaw (la tortuga de ésta generación, un posible tanque tipo agua/roca).  Al iniciar nuestra aventura dispondremos de tres opciones: Grookey (un pequeño monito de tipo planta), Scorbunny (un enérgico conejo tipo fuego) y Sobble (a mitad de camino entre un camaleón y un renacuajo tipo agua). Los legendarios de esta entrega, que volveremos a ver en las portadas, son dos lobos respectivamente: Zacian (con una espada en la boca y que, a manos del efecto black and white, sería de Pokemon Sword) y Zamazenta (otro lobo con una melena que asemeja a un escudo y estaría presente en Shield).

Pero esto no será lo único, pues se habría confirmado que dispondremos de Pokémon de otras generaciones anteriores, quizá un gancho para los fanáticos mas antiguos. Esto es algo bueno y malo a la vez, porque Nintendo confirmó que no será posible la conexión entre éste título y los anteriores.

EN RESUMEN:

Queda mucho hilo en el carretel y con lo poco que hemos visto es quizá apresurado decir algo más del mismo. Los directos van develando nuevos Pokémon cada día y hay rumores dejados en el tintero que solo el tiempo confirmará. Estamos frente a la nueva entrega de la saga, con horas y kilómetros de diversión y aventuras.

LO MÁS: Se unifican conceptos de entregas anteriores y de otras plataformas como las Incursiones Dinamax, similares a las incursiones del Pokemon Go. El juego multijugador ofrece nuevos matices y aumenta la experiencia anteriormente limitada a combates y minijuegos. El nuevo tipo de cámara que se aplica en el Área Salvaje rompe con la hegemonía que estábamos acostumbrados.

LO MENOS: Se pierde la conexión con otras entregas por el nuevo programa PokeBank que reduce la compatibilidad entre las entregas. Después de una entrega con una mecánica única de pruebas sin gimnasios (Sun and Moon) y un remake de la primer generación (Let’s go Pikachu/Eevee) las expectativas de un juego con desarrollo diferente se reducen.

EL DETALLE: Para aquellos jugadores que recién se inician en la franquicia, el juego ofrece un abanico sumamente amplio de interacción, a diferencia de lo que los jugadores más antiguos estamos acostumbrados. Para los demás, el juego pone en un mismo plato todas las cosas que hemos visto crecer a lo largo de diferentes entregas. Resta esperar.