No es que esté TAN al pedo para arrancar una review de cada entrega de la franquicia. Y si por esas casualidades de la vida mi futura señora tiene la suerte de leer estos artículos, quiero aclarar que no solamente sé hablar de Pokémon. No, no sé cocinar muy bien. Y no, tampoco tengo una cuenta bancaria con más de cinco cifras pero sí se me da bien comer doritos y hablar de películas de zombies de clase B, y con eso debería bastar. Vamos por partes.

Sinceramente pensé muchas formas de empezar a hablar de cómo Pokémon se convirtió en lo que hoy día conocemos y quería arrancar la nota haciendo algún gag a los más de 20 años de vida de ésta, pero tengo que aclarar algo antes de empezar. Los juegos no llegaron ni en el orden ni con los diseños que fueron presentados originalmente, y en su lugar recibimos una Occidentalización (no puedo creer que exista esa palabra) de los mismos. Es por eso que vamos a arrancar con un poco de esos datos innecesarios que siempre suman renglones y agregan información.

Pokémon Verde: lo que no fue…

La primer portada que vio la luz.

Corría el 96′ y llegaban a las tiendas dos versiones de un mismo juego que nadie conocía hasta entonces. Pokémon Rojo y Pokémon Verde. “¿Cómo que Verde? ¿Pero… y el Azul?” Bueno, justo a esto vamos. Si bien de esos dos a nosotros solo nos puede sonar familiar el primero, ni siquiera estamos hablando de la misma versión que pudimos jugar originalmente. Las entregas originales nunca salieron de Japón. En estas primeras versiones los juegos no tenían ni la banda sonora ni los sprites (esos dibujos pixelados) que conocimos.  La edición Roja original japonesa incluso no tenía completamente a los 150 pokémon originales. Fue entonces que, en una necesidad urgente de mejorar la calidad gráfica y sonora y rediseñar zonas, y como exclusividad a los suscriptores de CoroCoro, se presentó (unos meses después) Pokémon Azul en Japón. Ésta última entrega con sus correspondientes mejoras sería distribuida a nivel mundial.

Las versiones occidentales mantuvieron los nombres de las últimas dos entregas japonesas (Rojo y Azul) junto al apartado gráfico, como así los demás detalles técnicos fueron los correspondientes a la versión japonesa final. La broma esa de mejorar el producto hizo que la versión final demorara dos años en llegar a nuestro mercado. Y es la que vamos a analizar en esta nota. ¿Por qué el título Verde no llegó a nuestras manos? Se dice que el análisis de mercado tiró un resultado negativo ante la elección de juguetes verdes en los niños americanos. En segunda medida, y personalmente la más lógica según mi criterio, era mas fácil comparar al Rojo con el fuego y al Azul con el agua, siendo éstos dos valores opuestos y generando una ambivalencia ideal. Esto fue corregido unos años más tarde cuando se presentó, en la tercera generación, un remake de los primeros juegos cuyos títulos serían Fire Red (Rojo fuego) y Leaf Green (Verde hoja).

Pokémon Blue. Pokémon Red. ¿Qué son?

La historia nos pone en los zapatos de Red, un joven aspirante a entrenador Pokémon originario de Pueblo Paleta, que el día que cumple 10 años decide ir a pedirle al Profesor Oak (una eminencia local y experto en estas criaturas) su primer Pokémon para iniciar un recorrido por toda la región de Kanto y convertirse en el campeón de la Liga. Este no será un camino sencillo, deberemos conseguir las ocho medallas de Gimnasio y derrotar al Alto Mando de la Liga Pokémon, siempre y cuando no exista otro campeón previo. Tras llegar al laboratorio y ver que no podemos encontrar a quien buscamos, nos incursionamos en la hierba alta, pero justo antes de ser atacados por un Pokémon salvaje…

Nidoran se comió el abuso.

“¡Eh! ¡Alto! ¡No te vayas! ¡Cuidado, en la hierba viven pokémon salvajes! Necesitas a tu propio Pokémon, ven conmigo”. Oak sale de vaya Dios a saber dónde y te pide que lo sigas para que puedas elegir a tu acompañante. El tema es que a su lado está Blue, su nieto y antiguo amigo tuyo que esperará que elijas uno para agarrar aquél contra el que tenga ventaja. ¿En serio capo? ¿Podés ser libre de elegir el que más te guste y en lugar de eso querés joderme la vida agarrando sólo el que pega más fuerte? No me sorprende por qué tu abuelo no sabe ni cómo te llamas. Tras derrotarlo somos libres de recorrer el mundo a nuestras anchas. Bueno, no tanto, porque Oak nos pide que vayamos a Ciudad Verde a buscar un paquete a su nombre. Pero después somos libres. Bueno, tampoco tanto (de vuelta) porque después hay que conseguir medallas y hacerse fuerte… y todo eso. Una vez que volvemos con la encomienda, Oak nos da una Pokedex, un pequeño aparatito que hace la función de enciclopedia de todos los pokémon que hemos visto, registrando datos de los mismos. Acá empieza realmente la aventura.

Los pibes hoy sufren pensando qué subir a Instagram y yo a esa edad no sabía si quedarme con Squirtle o Bulbasaur.

A lo largo de la historia vamos a ir viendo y capturando nuevas criaturas, probando estrategias y ataques que serán menos efectivos a nuestro estilo de juego. Seremos parte del crecimiento personal como entrenadores y también el de nuestro rival, encontrándolo en puntos específicos de la historia donde probaremos quién es más fuerte. Iremos descubriendo los peligros que acechan en nuestra región, generados en un gran porcentaje por la organización delictiva más peligrosa hasta el momento: el infame Team Rocket y su propósito de robar a todos los pokémon del mundo. Pero esto no se reducirá únicamente en combatir contra simples esbirros contratados, si no que descubriremos cómo el misterioso Jefe ha trazado líneas políticas y chantajes con el fin de ocupar todos los frentes posibles para llevar a cabo sus planes. Saborearemos la corrupción, la enfrentaremos y trataremos de demostrarles que nada bueno puede salir de comportarse así. Y aún peor, descubriremos la historia de Mewtwo, un fallido experimento genético con sed de venganza que se vincula con el mito de un pokémon nunca antes visto de nombre Mew.

El juego plantea un camino “montado sobre rieles” pero con un amplio abanico de posibilidades para vivir la aventura a nuestro antojo. Para ir avanzando por la región vamos a necesitar entrenar constantemente a nuestro equipo (o ir atrapando nuevos pokémon más fuertes). A su vez debemos respetar la regla principal: sólo accederán al combate contra el Alto Mando aquellos entrenadores que hayan conseguido las ocho medallas de Gimnasio distribuidas a lo largo de las ciudades de Kanto. Si bien podemos saltear ligeramente el orden de los gimnasios entrando a alguno antes que a otro, el juego está armado para, obligatoriamente, superar algún desafío previo al próximo (como es el caso de algunos ataques que permiten cortar árboles, mover piedras o cruzar las aguas, y que sólo pasan a estar disponibles tras vencer a un líder de Gimnasio).

¿Pokémon Amarillo como un refrito? ¿Valía la pena comprarlo si ya habíamos jugado Red/Blue?

Red ahora tenía un rediseño similar a Ash.

Si ya la chance de encontrar dos versiones de un mismo título podía resultar ilógico para muchos padres y cuanto menos caro, imaginen la sorpresa cuando un año después llegaba a las tiendas la edición Amarilla.

¿Amarillo habiendo tantos colores para elegir? El motivo era clarísimo y definitivamente un boom comercial. En esta entrega, donde ya no estaba la última etapa evolutiva de los tres iniciales del juego (Venusaur en la versión japonesa únicamente, Blastoise en la edición azul y Charizard en la roja), nos encontrábamos a Pikachu: la estrella de la serie animada de televisión que estaba arrasando por ese entonces en las meriendas de los niños. Incluso la misma se ofrecía con una edición exclusiva de la consola Gameboy, con una temática acorde a nuestro amigo amarillo. Repito, un boom comercial.

La edición de Pikachu difería en aspectos muy específicos del juego, pero en unos donde la vista iba directo allí y nada más. No había nuevas ciudades ni nuevos pokémon como muchos esperaban para justificar “un nuevo juego”. Amarillo estaba inspirado en un 100% en la serie televisiva. Ya no eramos Red, eramos Ash. Blue era Gary. Y si bien los sprites de ellos cambiaron en pocos detalles, ya era mucho. Para colmo ya no podíamos elegir ni a Squirtle ni a Charmander ni mucho menos a Bulbasaur. El único pokémon que teníamos disponible era Pikachu. Encima, y con una función que se repetiría una última vez en Heart Gold y Soul Silver, éste se mantendría constantemente fuera de su pokebola, siguiendo nuestro ritmo y permitiendo interactuar con él. De ésta forma podíamos saber si estaba feliz, enojado o si sufría alguna condición especial.

Hablando de enemigos, Gary adquiría un Eevee que evolucionaría en alguna de sus variantes dependiendo de nuestro desarrollo. El equipo Rocket ahora contaba con la rutilante presencia de Jessie y James con sus respectivas miniaturas y un equipo formado por Koffing, Ekans y Meowth. Y por si todo esto no valiera la pena ya, a lo largo de nuestra aventura y en puntos específicos del mapa, podíamos sumar a nuestro equipo a Squirtle, Bulbasaur y Charmander, pudiendo los mismos evolucionar y ser activos totalmente en nuestro equipo.

Para concluir, el juego presentaba un rediseño de los 151 pokémon que habíamos podido conocer previamente. Esto nos ponía en un mapa e historias ya conocidos, pero con un nivel de agregados y mejoras visuales que hacía que las entregas anteriores parecieran meras betas incompletas. En funciones menores se modificaron ataques para que la experiencia fuera mas lógica (Charizard podía aprender vuelo, por ejemplo). Y ahora cada ciudad, como así los sprites mismos, tenía un conjunto de colores para cada uno.

De izquierda a derecha: la evolución de los sprites para las entregas Verde (japonesa), Rojo y Azul (occidentales), y Amarillo.

Esta no fue la única vez que Pokémon presentaría una entrega mejorada de dos sacadas previamente (pasó a continuación con Pokémon Cristal en la segunda generación agregando mejoras a los títulos Oro y Plata, con Pokémon Esmeralda en la tercera generación en comparación con Rubí y Zafiro, y al día de hoy continúa). Quizá te preguntes si habiendo sido jugador de las primeras entregas valía la pena comprar una con mejoras. Mi respuesta es que sí, y no solamente porque sea un objeto de colección, si no que la experiencia de juego se ve mucho más atractiva. El debate sería si vale la pena ser de los primeros en jugar las entregas originales y no esperar a la versión final del mismo. Ser exclusivos tiene su precio y el que ríe último, ríe mejor. Pokémon Amarillo fue sin duda la versión definitiva de la primer entrega con todo lo que se podía esperar de un cartucho rebalsando datos, y si pudiste probarlo, tuviste la suerte de haber sido parte de una historia mucho más grande de lo que podías haber esperado de niño.

El mítico Cable Link y lo que nunca llegamos a probar…

Lo más parecido posible a un combate real se lo debemos a ese cable violeta. Donde sea que estés, gracias.

Nintendo nos presentó, de la mano de estos juegos, una función tan innovadora como divertida, la conectividad entre nuestra consola y la de nuestros amigos. Para cumplir con el requisito de Oak necesitaríamos un amigo con una consola y la otra entrega del juego (Rojo si teníamos el Pokémon Azul y viceversa). A través de ese cable podíamos enviar nuestros pokémon a otro juego y recibir los que venían de allí, hasta había algunos que evolucionaban únicamente de ésa forma. Además se sumaba la función de combatir con nuestros amigos. La utilidad del aparato llegó hasta la tercera generación. Cuando la cuarta entrega se presentó para la nueva consola portátil, se reemplazó el método por la conexión WiFi. Si bien este cable sí llegó a nuestro mercado y muchos pudimos disfrutarlo, en las tierras niponas hubo otras formas de explotar el mismo (incluso otros objetos) que lamentablemente jamás pudimos conocer acá, siendo principalmente eventos específicos y torneos competitivos.

¿Qué hago si me perdí esta etapa? ¿Puedo saltear esto y probar solo los remakes?

Quizás seas un jugador más joven que no vivió esa época, o quizás este universo comience a atraparte recién ahora. En ambos casos no desesperes. Si podés rescatar una Gameboy (recomiendo la Color o la Advance SP si te lo permite el presupuesto) y uno de los cartuchos originales, ya está. La experiencia es única, la música va a ser realmente vintage y vas a consumir pilas como antaño peleando por ver más allá de una pantalla oscura y casi monocromática. En caso de que no pudieras acceder a ello pero tenés acceso a una 3DS, Nintendo presentó en 2016 una versión digital en la eshop que nos permitía descargar el título y disfrutarlo nuevamente. En esta versión se presentaba un sistema actualizado que nos permitía el intercambio y combate con amigos sin depender del Cable Link. Si aún así no está a tu alcance ninguna opción y disponés de una conexión a internet y una computadora o un teléfono que prenda y apague, podés descargar desde Google o desde la app store algún emulador de Gameboy y sus respectivos roms (juegos). ¡Las opciones están!

Batalla de 1era Generación con gráficos de 3era.

O quizás me digas: “Che, pero… ¿y si juego el remake de 2003 Rojo Fuego o Verde Hoja es lo mismo? ¿Y si de última pruebo el Lets Go Eevee/Pikachu?” A ver, no te voy a decir que está mal en absoluto. Hasta te motivaría a que lo hagas también. Pero lo que vas a ver y sentir no es lo mismo.

Pasaron 20 años y el juego del 96 sigue siendo el faro para sumar nuevos jugadores.

De por sí la calidad gráfica y sonora en ambas versiones es terriblemente superior a la original, así como el desarrollo del mismo. Quizás si sos más joven la primer entrega te resulte lenta y aburrida. Personalmente creo que son cosas totalmente distintas y merecen ser analizadas individualmente (sin hablar de las infinitas modificaciones que tuvo la entrega de Switch). Si sos un poco más exigente y te gusta la idea de conocer los orígenes, probá el original, después los remakes y me contás. Acá te espero.

¡Mew!

Ver esto de pibe era casi como ganarte el Quini 6.

Quizás no haya entre los mayores misterios de Pokémon el del supuesto Pokémon 151 que nadie había visto. Desde “ese niño cuyo tío era empleado de Nintendo y le había dado un Mew” hasta el “mítico camión estacionado al costado del SS Anne“, todos parecían haberlo visto pero nadie podía compartirlo. La historia de semejante hoax tiene un origen: momentos antes de entregar la versión final para producción, y tras eliminar un archivo de limpieza que no debía estar ahí, quedaron nada menos que 300 bytes libres. La idea era que se plantaran datos del origen y la posible existencia del mito (como podíamos ver en Isla Canela), pero nada más que eso. De esta forma, Pokémon presentaba un misterio que incentivaba a los jugadores a desafiar al juego y, llegado el caso, Nintendo disponía de los datos para presentarlo en algún evento sin actualizar el mismo.

Debido a las pocas ventas que tuvieron las entregas originales de Rojo y Verde, Nintendo anunció ese mismo año que 20 ganadores del sorteo realizado por CoroCoro podían enviar sus cartuchos para que Mew fuera transferido. Llegaron nada menos que 78.000 solicitudes y las ventas se dispararon, convirtiéndose en el éxito que conoceríamos luego nosotros.

De onda… no hay un sólo auto en el juego… ¿y vienen a poner un camión? ¿Really?

¿Y si nosotros hubiéramos querido conseguirlo? A inicios de los 2000 se conoció un bug que, respetando una serie de pasos específicos, nos permitía encontrarnos frente a frente con Mew en nivel 1. Ésta no era una forma sencilla de dar con él, pero a diferencia de todos los mitos que corrían por los pasillos de la escuela, era real. Para dar con Mew necesitábamos sí o sí una partida nueva debido a que había determinados entrenadores que debíamos esquivar para vencer luego. El resultado era increíble, en determinado lugar el menú se abría solo y al cerrarlo Mew aparecía frente a nosotros.

Pokémon presentó dos orígenes distinto para un mismo pokémon como fue Mewtwo. Si bien sabemos que éste mismo es un clon modificado a raíz del ADN de Mew, pero mucho mas fuerte, el juego nos habla en los restos de la mansión de Isla Canela, de cómo éste dio a luz y su bebé fue llamado Mewtwo. Si Mew jamás pudo ser visto… ¿cómo presenciaron el parto? ¿Experimentaron genéticamente sobre Mew para que éste tuviera una cría? Todo esto complica el otro origen donde se especifica que Mewtwo no es hijo, sino un clon, resultado de horribles experimentos genéticos.   

Otras curiosidades:

La región de Kanto donde sucede la aventura es la que más veces podemos visitar a lo largo de los títulos (Rojo, Azul, Amarillo, en la segunda parte de la historia de Oro, Plata y Cristal, Rojo Fuego, Verde Hoja, Remakes de Heart Gold y Soul Silver, y Let’s go Eevee y Pikachu). En la saga de juegos principales es la entrega con más versiones hasta la fecha (Rojo y Verde japonés, Azul mejorado japonés, Rojo y Azul occidentales, Rojo fuego y Verde hoja, Lets Go eevee y Pikachu).

Entre las diferencias que encontramos entre Rojo y Azul contamos con la introducción (Gengar vs Jigglypuff en Azul, Gengar vs Nidorino en Rojo) y los pokémon exclusivos de cada entrega (Sandshrew, Sandslash, Vulpix, Ninetales, Bellsprout, Weepingbell, Victrebell, Meowth, Persian, Pinsir y Magmar en Azul, Ekans, Arbok, Growlithe, Arcanine, Oddish, Gloom, Vileplume, Mankey, Primeape, Scyther y Electabuzz en Rojo).

Imaginate el clavo de comprar la versión Azul porque te gustaba Blastoise, pero querías tener un Electabuzz…

En algunos intercambios que podemos realizar dentro del juego con distintos NPC, hay errores de diálogo (Por ejemplo: tras intercambiar un Raichu por un Electrode, nos dirán que Raichu evolucionó, siendo esto imposible). Se hace una posible referencia a nuevos pokémon de siguientes generaciones (al lado de Cueva Celeste, una chica nos describe un pokémon rosa con flores que veríamos más adelante como Munna).

¿Cuenta como spoiler?

La idea de presentar una entrenadora de sexo femenino como aparecía en los mangas estuvo presente desde el juego Verde original, pero no fue concretada hasta la entrega de Pokémon Cristal, donde lleva el nombre del mismo juego.

Mediante Glitches, se puede enfrentar al Profesor Oak, un evento que nunca se activó. Dependiendo los pasos que realicemos previamente durante el juego, el equipo está compuesto por un Tauros nivel 66, Exeggutor nivel 67, Arcanine nivel 68, Blastoise/Charizard/Venusaur nivel 69 y Gyarados nivel 70 (eso explicaría qué sucedió con el inicial que nadie eligió).

Fight me, bitc*

Entre los muchos glitches que podemos usar a nuestro favor hay una forma de clonar objetos como la Masterball o Caramelos raros, si encontramos, y enfrentamos a un pokémon llamado Missigno. Este no es una criatura en sí, sino que se trata de un fallo de programación del que deriva su nombre (Missing Number) debido a que no tiene número en la Pokedex. Se especula que originalmente en la primer entrega dispondríamos de 190 Pokémon disponibles, y como esto no sucedió, quedaron 39 espacios libres pero reservados con Missigno. Pese a que muchas veces sea confundido, no debe suceder entre éste y el glitch ’M, que tras recibir un Carameloraro evolucionaba en Kangaskhan o Clefairy. Dado que en el caso de Missigno hacemos referencia a un error de programación, se recomienda no atraparlo para evitar problemas con la partida guardada.

Un bug nos permite pescar y surfear sobre las estatuas de los gimnasios.

Error en la matrix, papá.

Existe una PC invisible en Ciudad Azulona, más precisamente en el hotel similar al Centro Pokémon. Se cree que la configuración del edificio (que estéticamente a simple vista es un Centro Pokémon) mantuvo activado el evento de PC pero sin cargar el bloque correspondiente.

Si bien muchos fallos son únicamente de las ediciones Azul y Rojo y fueron solucionados en la edición Amarillo, existen casos específicos de ésta última como la posibilidad de cambiar de color algunas zonas de juego. como la Zona Safari.

Resumen:

Las primeras entregas estuvieron llenas de glitches y bugs, y entregas actualizadas con mejoras interesantes, pero fueron la piedra inicial para que pudiera crearse un universo enorme que al día de hoy nos sigue sorprendiendo con historias cargadas de emoción y un lado humano en cada uno de esos personajes que conocemos. Es imposible mirar atrás y no rememorar quiénes éramos y qué queríamos ser en ese entonces. Más sobre todo si pudimos jugarlos cerca de la fecha de su estreno, permitiendo escaparnos en el recreo a un mundo totalmente nuevo con criaturas increíbles en todas las esquinas. Para el promedio de juegos de esa consola, Nintendo nos dio un mapa extenso con muchas cosas por descubrir. Resulta difícil compararlo con otras entregas similares o incluso con las actuales. Quizás ni era pensado customizar al personaje mas allá de su nombre, pero con tanto por recorrer eso no nos podía importar menos.

LO MÁS: 151 criaturas por conocer, una región llena de ciudades por explotar, una organización criminal que quiere conquistar el mundo. Si nada de eso te llama este juego no es para vos / Un modo de juego de combate e intercambio con amigos / En comparación con últimas entregas, el juego tenía una dificultad más elevada que requería un entrenamiento mayor de nuestro equipo para enfrentar los desafíos.

LO MENOS: La cantidad de glitches que podía sufrir el mismo / En comparación con juegos más actuales, un nivel de juego lento.

I wanna be the veeeeery beeeeeest, bitc*!